jueves, 18 de junio de 2026

El viaje de Egeria por las músicas de la Edad Media



Viaje al Mundo de las Maravillas. Egeria y Marco Polo Egeria

El nuevo disco del cuarteto vocal Egeria nos propone un viaje hacia oriente acompañando a dos aventureros europeos: Egeria y Marco Polo. Las andanzas del veneciano son de sobra conocidas, pero las de la monja de la Gallaecia romana no tanto. Esta intrépida viajera atravesó toda Europa para realizar una peregrinación a los Santos Lugares entre los años 381 y 384, que le llevó a destinos tan exóticos como Constantinopla, Jerusalén, Jericó, Nazaret, Alejandría, Tebas o la península del Sinaí. Al igual que Marco Polo, Egeria plasmó sus experiencias en un libro que ha sido conocido por los siguientes títulos en latín Itinerarium Egeriae, Peregrinatio Aetheriae y Peregrinatio ad Loca Sancta, y por el nombre en castellano de Itinerario de Egeria. El programa recogido en este disco pretende rendir tributo a estos dos periplos presentando una interesante selección de música de distintas épocas de la Edad Media.


La formación Egeria fue fundada por las cantantes y musicólogas Lucía Martín-Maestro Verbo y Fabiana Sans Arcílagos con el objeto de convertir la música medieval en una experiencia viva. Actualmente completan el grupo las cantantes Ileana Ortiz Rodríguez y Julia Marty. La propuesta ha recogido el interés del público como lo muestra la gran cantidad de actuaciones que atesoran hasta la fecha, más de ciento cuarenta en España y también en países como Francia, Bélgica, Lituania, México, Mozambique o Gabón, además de la participación en festivales especializados de prestigio, como la Quincena Musical, el FeMÁS, la SMADE, el Festival Marco Scacchi, el Festival Internacional de Santander, el Festival Internacional de Granada o la Semana de Música Religiosa de Cuenca.


Desde que el grupo inició su andadura en 2017, ha cosechado galardones tan relevantes como el Premio GEMA de la prensa al Mejor Ensemble y el prestigioso Sello FestClásica 2024. Su primer trabajo discográfico fue Imperatrix Agatha, publicado en 2023, y basado en un repertorio raro y poco difundido, como es la música contenida en el Tropario de Catania. Se trata de un manuscrito que alberga la Biblioteca Nacional de España (Ms. 19421) procedente de Sicilia y datado en los siglos XII y XIII. Igualmente, Egeria ha grabado los seis Himnos de San Isidro contenidos en el Códice de Juan Diácono


En la grabación que nos ocupa, el ensemble nos lleva de la mano en un recorrido por la música contenida en diversos códices medievales, como son el manuscrito 289 de la Biblioteca Nacional de España, los clasificados como Latin 5132 e Italien 568 (Pit) por la Biblioteca Nacional de Francia, el Codex Rossi vaticano y el Laudario di Cortona. Toda una espectacular inmersión en las fuentes primarias de la música de la Edad Media. El volumen se completa con varias piezas del repertorio gregoriano cantadas en chino, que nos remiten a Marco Polo, y, también, con dos  cantos maronitas en siriaco que pueden tener su origen en la misma época en que Egeria pisó esas tierras.


Del denominado Ms. 289 de la Biblioteca Nacional de España el disco ha incluido cinco piezas. Se trata de un tropario de cantos litúrgicos normandos sicilianos del siglo XII procedentes de la Cappella Palatina de Palermo que, de acuerdo con el experto David Hiley, tiene, junto con su tropario hermano Ms. 288, unos repertorios y variantes originales no relacionados con otras fuentes francesas, lo que lleva a pensar que no fueron importados a la isla y que fueron el desarrollo de elementos autóctonos.


La siguiente fuente que alimenta este volumen es el clasificado como Latin 5132 por la Biblioteca Nacional de Francia, que data del siglo XIII, y que procede del Monasterio de Santa María de Ripoll. El manuscrito tiene un contenido variado que no se limita a la música y, a modo de curiosidad, incluye el poema épico en latín Gesta Roderici Campi Docti sobre la vida del Cid Campeador. Destaca el canto polifónico Salve, virgo regia como uno de los más frescos y alegres del disco, que probablemente pertenece a una fecha ligeramente posterior a los otros dos monódicos también procedentes de esta fuente.


Un tercer manuscrito presente es el Codex Rossi de la Biblioteca Apostólica Vaticana, que pertenece al siglo XIV, y que constituye la fuente más antigua de polifonía profana italiana conocida. Las dos piezas incluidas en esta grabación, Gaiete dolçe parolete mie y Quando i oselli canta, son madrigales de los treinta que incluye el legajo.


Por su parte, el Laudario di Cortona de la Biblioteca del Comune e dell' Accademia Etrusca es un manuscrito del siglo XIII que recopila laude. Se trata de uno de los dos únicos manuscritos supervivientes de laude vernáculo italiano que contienen notación musical. Incluye sesenta y seis de estas piezas, aunque solamente cuarenta y seis vienen acompañadas de la música. Egeria ha grabado cuatro de las mismas.


La última fuente musical de este disco es el Italien 568 (Pit) de la Biblioteca Nacional de Francia, un manuscrito del siglo XIV que contiene música secular y litúrgica. La única pieza incluida en él es la ballata Io son´un pellegrin.


La nueva obra de Egeria es un intenso viaje a través de las formas musicales medievales, ofreciendo al oyente una visión fresca y luminosa de estos sonidos tan antiguos y poniendo en evidencia que, efectivamente, se puede convertir esta música en una experiencia viva.


lunes, 8 de junio de 2026

Las otras facetas musicales de Tomás Bretón



Tomás Bretón. Songs & Piano Trios Natalia Labourdette, Victoria Guerrero, Carles Civera, Alejandro Olóriz IBS Classical

Cuando escuchamos el nombre de Tomás Bretón enseguida nos viene a la mente la zarzuela La verbena de la Paloma, cuya alegre música está profundamente arraigada en el imaginario español. No en vano este compositor resulta fácilmente asociado con la música escénica dado que a lo largo de su vida compuso más de cincuenta títulos, entre zarzuelas, óperas y sainetes. No obstante, Bretón fue un creador mucho más completo que, aparte de lo anterior, escribió música sinfónica y de cámara, además de canciones líricas a la manera del lied tan en boga en la Europa de la segunda mitad del siglo XIX. En este disco, la soprano Natalia Labourdette y la pianista Victoria Guerrero han querido abordar los aspectos menos conocidos de la obra del maestro salmantino, presentando un doble cedé dedicado a canciones acompañadas al piano y a tríos de cámara, respectivamente. Para esta segunda parte han contado con el violinista Carles Civera y el chelista Alejandro Olóriz.


La colaboración entre Labourdette y Guerrero se remonta a 2019, cuando debutan en la Schubertiada de Valdegovía. Posteriormente han actuado juntas en numerosas ocasiones, como en los festivales Música d’Estiu en Menorca, Jóvenes Músicos Jerezanos en Europa y en el Festival Internationales Liedkonzert de Berlín. La primera grabación del dúo fue Petite Mort, publicada en 2022, que incluía obras de Alban Berg, Gabriel Fauré, Samuel Barber, Erich Wolfgang Korngold, Francis Poulenc y Joaquín Turina. 


En este segundo volumen de su discografía, las dos artistas presentan, por un lado, una muestra de las canciones líricas de Tomás Bretón, y, por otro, dos piezas instrumentales de cámara en formato trío: violín, violonchelo y piano. Y es que, a pesar de erigirse en uno de los principales defensores de la ópera en la España de la Restauración, su natural inquietud como músico le llevó a profundizar en la música sinfónica -nos dejó en torno a diez piezas entre sinfonías propiamente dichas y poemas sinfónicos- y en diversos formatos de cámara, mayormente tríos, cuartetos, quintetos y sextetos. Desde todos los géneros en los que trabajó, Bretón pretendió abrir el panorama musical español de las últimas décadas del siglo XIX a las influencias europeas.


Aunque finalizó sus estudios de música en Madrid, donde llegó en 1865 procedente de su ciudad natal, en concreto en el Real Conservatorio, su apertura hacia los sonidos procedentes del extranjero se produjo gracias a una beca que le concedió la Academia de Bellas Artes de San Fernando que le permitió residir entre 1881 y 1884 en Roma, Milán, Viena y París, lugares en los que completó su formación y que le inspiraron su propia obra al conocer y asumir el tipo de composiciones que se hacían por todo el continente. Y se convirtió en un firme promotor de la ópera, un género sin mucho calado en la música española. De hecho, en París compone Los amantes de Teruel, basada en el texto de Juan Eugenio Hartzenbusch, y estrenada en Madrid en febrero de 1889.


La literatura estuvo en la base de no poca de su producción musical, como lo demuestra la obra de Hartzenbusch citada, o las óperas Tabaré sobre el poema épico de Juan Zorrilla de San Martín y Don Gil de las calzas verdes que parte de la obra de Tirso de Molina. En esta misma línea, las canciones líricas que integran el primer disco llevan como texto las rimas de Gustavo Adolfo Bécquer. La obra en cuestión, que consta de seis de las mismas, fue compuesta en 1887, y a ella se suma también la famosísima rima LII Volverán las oscuras golondrinas. Como indica Antoni Colomer en las notas interiores del disco, con las seis rimas «el compositor crea seis Lieder de carácter estrófico de enorme vuelo lírico y calado expresivo». Asimismo, Colomer destaca en el conjunto la influencia de compositores europeos como Schubert, Berlioz, Liszt o Schumann, cuya obra habría conocido Bretón en su periplo europeo. El primer disco se cierra con dos piezas más, Désir y La castañera.


En el segundo cedé la pianista Victoria Guerrero, junto con Carles Civera y Alejandro Olóriz, presenta la todavía más desconocida obra de cámara de Tomás Bretón. Para ello ha seleccionado dos tríos con acompañamiento de chelo y violín, el Trío con piano en Mi mayor y el denominado Quatre morceaux espagnoles.


El primero fue estrenado en 1889 en los conciertos de la Sociedad de Cuartetos de Madrid cosechando una crítica entusiasta, como muestra este fragmento publicado en el diario La Época: «El trío en mi para piano, violín y violoncello […] obra importantísima en el fondo y en la forma, digna de figurar al lado de las firmadas por los más reputados compositores contemporáneos». Con todo, Bretón se enfrentó a no pocas reticencias y obstáculos para poder lanzar su trío, y es que en los ambientes musicales españoles del momento no despertaba mucho interés la música de cámara.


La otra pieza incluida, Quatre morceaux espagnoles, es un compendio de transcripciones de diversas composiciones, enteras o fragmentos, escritas entre 1894 y 1905. Consta de cuatro partes: una danza oriental que procede de la ópera Raquel de 1899, un bolero extraído del Sexteto para piano y viento de 1909, el polo gitano de Escenas andaluzas (1894) y, finalmente, el denominado Scherzo Andalou, que es el scherzo final del Cuarteto en Re escrito en 1904. El título en francés destaca el carácter español de esta música y parece indicar que se trata de una obra pensada para ofrecer al público extranjero una muestra de sonidos pintorescos de la tradición musical patria.


El proyecto que traen Natalia Labourdette y Victoria Guerrero nos ayuda a valorar en su justa medida lo rico y variado de la producción del maestro Bretón más allá de su por demás singular música escénica.