jueves, 16 de julio de 2026

Guillermo Turina (violonchelista y musicólogo): «Lo que va a atraer al público va a ser el escuchar música de autores catalanes que estaba olvidada»

 


La apertura del FeMAP 2026 ha recuperado la música inédita que sonaba en la Barcelona cosmopolita de principios del siglo XVIII

El primer concierto de la edición de este año del Festival de Música Antigua de los Pirineos (FeMAP) presentó la nueva producción realizada para el propio festival titulada Pequeñas joyas de la Catedral de Barcelona, que fue interpretada por el Ensemble Barcelona Comtal. El intérprete y musicólogo Guillermo Turina ha sido el responsable de poner en escena este programa con la colaboración del investigador Bernat Cabré.

Entre 1705 y 1713, Barcelona vivió una transformación insólita. El archiduque Carlos de Austria, pretendiente al trono español durante la Guerra de Sucesión, instaló allí su corte real. Supuso una inesperada internacionalización del ambiente musical gracias a la presencia de músicos de diferentes lugares —especialmente italianos— que no dudaron en colaborar con los maestros de capilla locales, creando un «crisol de estilos» que sacudió la tradición musical catalana con la incorporación de nuevos lenguajes, nuevas formas y una manera distinta de entender la expresión musical. Este programa recupera parte de aquellas piezas que han permanecido olvidadas en los archivos de los templos barceloneses de Santa María del Pi y la Catedral.

¿Cómo ha surgido la iniciativa de producir este programa que ha abierto el FeMAP 2026?

Fue una iniciativa del propio festival. Su director artístico, Josep María Dutrén, me puso en contacto a Bernat Cabré, fantástico y entusiasta musicólogo, para que desarrolláramos una propuesta de recuperación de patrimonio catalán. Creo que hicimos un buen tándem y que, con su tesón y sus amplísimos conocimientos de los archivos catalanes elaboramos una propuesta no sólo interesante desde el punto de vista arqueológico, puesto que más del 80% del programa no se había tocado nunca. La música es de una calidad extraordinaria y además hemos conseguido hacer una propuesta que muestra una gran variedad de afectos y caracteres.

¿Cómo ha sido la tarea de investigación en los distintos archivos para configurar este repertorio? 

De ello se ha ocupado fundamentalmente Bernat Cabré, que ha hecho una labor impresionante, siempre con una disposición y una simpatía espectaculares. Tuvimos un par de conversaciones en las que decidimos qué líneas podíamos seguir y qué tipo de repertorio se acercaba más a lo que el festival nos ofrecía; una propuesta de pequeño formato que incluyera una voz protagonista. Entonces, aunando nuestros conocimientos y la incansable capacidad de Bernat, pensamos que era una magnífica idea abordar repertorio en torno al barrio gótico de Barcelona de la primera mitad del siglo XVIII. Pero no sólo el de las capillas, las iglesias y la catedral. También el de las casas nobiliarias de la zona. Por suerte queda muchísima música por descubrir de los mejores autores que habitaron el barrio.

Una vez decidido el repertorio, el propio Bernat ha elaborado unas partituras modernas directamente desde los manuscritos que es con las que hoy mismo ensayamos y tocamos los conciertos.

¿Hasta qué punto la Guerra de Sucesión cambió el panorama musical de aquella España de principios del siglo XVIII?

¡Lo cambió todo por completo! Especialmente en Barcelona, que fue la sede de los Habsburgo durante una buena parte del conflicto. Si pensamos que la primera ópera que se hizo en nuestro país fue porque ellos la trajeron o que algunos de los mejores músicos del momento estrenaron su música en la ciudad condal en la década de 1710… En realidad, fue el principio de muchas cosas. También la Guerra de Sucesión configuró lo que iba a acabar siendo España y, por ende, la estética cultural y musical del país.

¿Qué papel jugó la ciudad de Barcelona en dicha transformación de las formas artísticas?

Yo creo que fue fundamental. La corte del Archiduque Carlos de Habsburgo trajo a Barcelona a algunos de los mejores músicos del momento. Por la parte que me toca, con el violonchelo, por ejemplo, tenemos la llegada a Barcelona de Francesco Supriani, el primer músico en cuyo contrato en castellano aparece la palabra «violonchelo» (en España todavía era conocido como «violón»). Fue un pionero del instrumento que escribió el primer método para su enseñanza y que participó en las óperas que compuso Caldara para los Habsburgo. Si extrapolamos esto a toda la cultura nos damos cuenta de la influencia que tuvo lo que estaba sucediendo en la ciudad con todos los ámbitos.

¿Qué elementos de las obras que conforman el programa resultan más renovadores dentro de la música que sonaba en aquel tiempo?

En las obras de Francesc Valls, que ya de por sí fue muy polémico, encontramos giros que nos siguen sorprendiendo hoy en día. Muchas veces pensamos que aquellos músicos pertenecían a una tradición más arcaica o que se desarrollaron mucho más tarde que los italianos y franceses. Pero creo que hay un gran desconocimiento hacia su música. De Valls probablemente no conocemos ni la mitad de su catálogo o, mejor dicho, probablemente no ha vuelto a sonar. Y hay muchas influencias palpables. Hay pasajes que suenan italianos, hay disonancias modernísimas, hay giros temáticos espectaculares. Nos dan ganas de seguir buceando en su repertorio y tocar todo lo que vaya saliendo de los archivos. Seguramente fue uno de los mejores músicos del momento.

En el caso de Josep Picanyol, el otro gran autor del programa, las influencias ya son mucho más evidentes, pero es que se trata del que fuera el alumno aventajado de Valls y que incluso llegó a sustituirle como maestro de capilla en la catedral de Barcelona.

Este proyecto ha demandado la formación de un conjunto de intérpretes ¿cómo ha surgido la colaboración? ¿habían trabajado antes juntos?

Cuando decidimos el tipo de repertorio que íbamos a tocar pudimos configurar las necesidades instrumentales. Soprano, dos violines, violonchelo y bajo continuo, era una formación muy habitual y estamos bastante acostumbrados a tocar así. Todos los instrumentistas habíamos tocados ya juntos en diferentes formaciones, pero es la primera vez que lo hacemos como Ensemble Barcelona Comtal. ¡Y estamos muy ilusionados! Somos muy amigos y es un placer salir a un escenario con gente a la que quieres y con la que puedes hacer música de este nivel. Nuestra solista, Marta Esteban, es una joven voz que va a sorprender a todos los que no la conozcan. Tiene un timbre espectacular y es una gran trabajadora. Está siendo un placer enorme trabajar con ella y el repertorio le va como un guante para su voz. ¡Un lujazo de proyecto! 

¿Qué considera que se llevará consigo el público que asista a estos conciertos?

Lo que va a atraer al público va a ser la recuperación patrimonial y el escuchar música de autores catalanes que estaba olvidada, pero ¡se van a llevar momentazos de muchísimo nivel y de una profundidad que nos ha sorprendido hasta a nosotros mismos! 

Para terminar, ¿tienen previsto llevar este programa a otros escenarios después del FeMAP 2026?

¡Sí! ¡Esa es la idea! Se está trabajando en ello y estoy convencido de que muy pronto se anunciarán nuevos escenarios por nuestra geografía para poder escucharnos.

 

lunes, 13 de julio de 2026

Festival de Música Antigua de los Pirineos: «No se trata únicamente de ofrecer música antigua de calidad, sino de contribuir al desarrollo económico y cultural de un vasto territorio»



Entrevista a Josep María Dutrèn y Alfons Pérez, responsables del Festival de Música Antigua de los Pirineos

 El Festival de Música Antigua de los Pirineos FeMAP se ha convertido ya en una cita indispensable para los amantes de la música antigua y del turismo cultural. Pocos Festivales ofrecen tal riqueza de localizaciones y de repertorio musical variado; y el crecimiento sostenido de su audiencia avala su éxito.

El Festival comenzó en 2011, con la voluntad de acercar la música antigua al patrimonio del Pirineo, apostando por una programación vinculada a los espacios, para generar una experiencia musical y cultural única. Quince años después, celebra la edición de 2026, que tiene lugar entre el 3 de julio y el 23 de agosto.

Alfons Pérez y Josep María Dutrèn, director y director artístico del evento respectivamente, nos han hablado del espíritu que guía el proyecto y de la oferta musical que trae la edición de este año.

 En sus quince años de existencia, el FeMAP se ha convertido en un festival de referencia obligada dentro del panorama de la música antigua española. ¿Cómo surgió la iniciativa y cuál ha sido el recorrido desde aquella primera edición de 2011?

Josep María Dutrèn: La iniciativa surgió por el interés de algunos municipios pequeños del Pirineo para realizar un proyecto conjunto, puesto que las iniciativas locales, por modestas, no lograban trascender más allá de sus propias poblaciones. El potencial arquitectónico románico y el entorno natural favorecieron la creación de una propuesta potente, que contó con el beneplácito de la Generalitat y que fue creciendo progresivamente hasta llegar a los cuarenta municipios actuales.

Supongo que parte del éxito de la convocatoria reside en que es una propuesta que trasciende lo meramente musical, dado que tiene lugar en un enclave privilegiado como son las localidades pirenaicas, y que los conciertos van de la mano de una oferta turística y gastronómica complementaria.

Alfons Pérez: Sí, no se trata únicamente de ofrecer música antigua de calidad para melómanos, sino de contribuir al desarrollo económico y cultural de un vasto territorio formado por más de doscientos municipios con setenta y cinco mil habitantes muy dispersos.

¿Cómo es el público que asiste y cuál es su reacción ante un evento de estas características?

Josep María Dutrèn: Tenemos público local, público que se desplaza desde cualquier parte para pasar unos días en el Pirineo y el formado por los que disponen de segunda residencia. La reacción es altamente positiva y la prueba es que cada año tenemos una afluencia superior.

¿Considera que la música antigua «está de moda» a juzgar por la cantidad de festivales y conciertos que se celebran cada año por toda la geografía española?

Alfons Pérez: No sé si podemos considerar que esté de moda, pero sí que podemos decir que está normalizada e integrada en las salas de conciertos y en los festivales. Por una parte, cuenta con un público fiel que valora la música antigua, pero por otra parte debemos hacer esfuerzos por acercarla tanto al público que ya es consumidor de la música clásica (en el sentido más amplio de la palabra) como para el público neófito.

La música que suena en FeMAP abarca desde la Edad Media hasta el Barroco tardío, ¿cuál es el criterio a la hora de elaborar la programación y de seleccionar a los artistas participantes?

Josep María Dutrèn: El principal criterio es la calidad, para lo cual no es necesario acudir a las grandes formaciones internacionales con presupuestos astronómicos. Afortunadamente hay mucha oferta de una calidad indudable, y combinamos formaciones jóvenes con formaciones con grandes trayectorias.

Por otro lado, aproximadamente un 50% de las formaciones son catalanas, un 25% del resto del Estado y el otro 25% de fuera de España.

El festival tiene también una dimensión orientada hacia los colectivos más vulnerables, háblenos de FeMAP Social.

Alfons Pérez: Es necesario puesto que el Festival se financia mayoritariamente con dinero público, pero es también una convicción. Estamos por garantizar el ejercicio de los derechos culturales y llegar a los colectivos más vulnerables de la sociedad lo consideramos una obligación.

Centrémonos en la edición 2026, ¿cuáles son los platos fuertes dignos de destacar?

Alfons Pérez: Como siempre hemos creado una producción propia, este año basada en preciosas piezas desconocidas creadas en Catalunya en el siglo XVIII y que hemos rescatado de varios archivos. Y, después, hay intérpretes de la talla de Amandine Beyer, Juan de la Rubia, Alejandro Marías o Romina Lischka, entre muchos otros.

Este año la música afrocubana tiene presencia en el FeMAP, ¿en qué consistirá esta actuación?

Josep María Dutrèn: No nos centramos únicamente en la música antigua europea. Incluimos también la oriental, la musulmana, la creada en las colonias españolas y, en este caso, la tradición espiritual afrocubana, que se ha mezclado con piezas de Gaspar Sanz, Santiago de Murcia, Francisco Guerrero o Marin Marais, que cuentan todos ellos con piezas con una clara connotación antillana o caribeña.

Para finalizar, ¿cómo se podría mejorar todavía más FeMAP en ediciones futuras? ¿Qué echa en falta que podría enriquecer la propuesta?

Alfons Pérez: En primer lugar, consolidar lo que ya está funcionando correctamente, que en general es todo el festival (las quince ediciones lo corroboran). En segundo lugar, hay que valorar nuevos aspectos que amplíen la acción del festival, como por ejemplo la conexión y promoción de la música antigua en el mundo educativo y formativo, la integración de diferentes disciplinas artísticas, la interconexión de la música antigua con la música actual, o la promoción a nuevos públicos, entre otras propuestas