martes, 10 de marzo de 2026

Julio López Agudo, tenor: “la polifonía tiene una belleza intrínseca que la hace más que atractiva a cualquier persona sensible y receptiva a la música”



El tenor Julio López Agudo (Valladolid, 1972) es uno de los fundadores y el director técnico de A5 vocal ensemble, una formación nacida en Sevilla en 2014 especializada en la música renacentista y del primer Barroco. Los cinco miembros que lo integran fueron coincidiendo en diversas agrupaciones de las que formaron parte y, al compartir una misma visión y pasión sobre la música, decidieron unirse bajo la forma de quinteto vocal.


Haciendo gala de una notable inquietud y de una actividad frenética, en estos años juntos han llegado a poner en escena hasta veinticinco programas distintos, de temática tan diversa como la música inglesa de los tiempos de Shakespeare, la obra de Heinrich Schütz o los madrigales a cinco voces de los libros de Claudio Monteverdi, por poner tan solo tres ejemplos.


Destaca, no obstante, entre las preferencias musicales de los componentes del grupo una debilidad especial por la música polifónica vocal del Renacimiento español y, en particular, por la obra del compositor hispalense Francisco Guerrero a la que han dedicado sus dos únicos discos hasta la fecha: Ave Virgo (2022) e Inaudita música (2024).


Empecemos por el principio. A5 vocal ensemble ha cumplido más de diez años de existencia. ¿Cómo surge la iniciativa de formar este conjunto musical?


Pues de la forma más natural. Mi esposa Raquel y los demás miembros de A5 vocal

ensemble provenimos del mundo coral, pero teníamos la inquietud de poder preparar programas que normalmente los coros no encaraban. Nos gusta la música que supone un reto, nunca nos interesó cantar muy bien esas piezas bonitas y archiconocidas de los cancioneros renacentistas, y, simplemente, nos propusimos encarar esas grandes obras que parecían reservadas, por ejemplo, a los magníficos coros ingleses que desde los años sesenta grababan nuestra polifonía. Cantarlas por el placer de hacerlo sin depender más que de nosotros mismos. Luego una cosa llevó a la otra, y, sin darnos cuenta, han pasado ya más de diez años.


¿Cuál es la acogida de la polifonía que practican por parte del público actual?


El público es más sabio de lo que podamos creer, y la polifonía tiene una belleza intrínseca que la hace más que atractiva a cualquier persona sensible y receptiva a la música. Si además está bien cantada, no puede más que gustar a cualquiera que la escuche, así que la acogida siempre ha sido buena. No hemos tenido nunca la sensación de que el público sea poco receptivo a la polifonía, más bien todo lo contrario.


¿Considera que las músicas históricas o música antigua están viviendo un periodo de esplendor actualmente a juzgar por la cantidad de festivales especializados que se celebran a lo ancho y largo del país?


Festivales de música antigua hay muchos, no faltan opciones a las que poder enviar tus propuestas. Y podría considerarse que existe cierto esplendor en cuanto a la difusión de músicas históricas, pero otra cosa es la atención que esos festivales prestan a la música vocal o coral, frente a un dominio casi exclusivo de lo instrumental. A diferencia del resto de Europa, donde la proporción de conciertos vocales e instrumentales está casi a la par, en España esta proporción es de cuatro a uno a favor de lo instrumental. 


Los programadores de este país, y sé que estoy generalizando y habrá excepciones, parecen no confiar a priori en los grupos vocales y coros nacionales. A diferencia de décadas pasadas, ya existen en España decenas de magníficos ensembles, grupos y coros con propuestas de primer nivel, pero cuesta muchísimo conseguir conciertos cuando tan fácilmente parece desecharse lo vocal, especialmente si se trata de polifonía. Viene de largo esa minusvaloración de la polifonía frente a otras músicas, y también era habitual hace no tantos años escuchar que algunos profesores de canto recomendaban a sus alumnos y alumnas no cantar en coros. Es una lástima, pero esa es nuestra percepción, a pesar de considerarnos unos privilegiados tras pasar por algunos de los festivales y ciclos más importantes del país. Creemos que esto los programadores tendrían que hacérselo mirar. 


Resulta llamativo la cantidad de programas que acometen, más de veinte, tanto del Renacimiento como del Barroco, y en distintos idiomas, como el español, italiano, inglés, francés y alemán. ¿Cómo seleccionan los repertorios a interpretar?


Veinticinco para ser exactos, y alguna colaboración con otros grupos en programas conjuntos. Somos un grupo muy prolífico e inquieto, pero es que nos gusta la música, la gran música vocal del Renacimiento y Barroco europeos. El criterio principal de selección es que se ajuste a nuestras voces, somos cinco voces solistas doblando las sopranos (SSATB: soprano-soprano-alto-tenor-bajo), pero, sobre todo,  debe ser una música que añada un reto frente a nuestras capacidades. Si vas a cantar siempre obras que no te obliguen a mejorar, no vas a hacerlo, y la búsqueda del continuo desarrollo y aprendizaje deben ser condición para cualquier músico que se precie de serlo. De hecho, creo que nos aburriríamos si fuera de otra forma. Además, para el tema de los idiomas tenemos la suerte de contar con María Jesús (soprano) que es profesora y doctora en la Facultad de Filología Francesa en la Universidad de Sevilla, y tiene grandes conocimientos de pronunciación histórica.


Llama la atención especialmente el Proyecto Monteverdi, que han tardado años en culminar. Cuéntenos este particular reto que se fijaron como grupo.


Pues lo llevamos a cabo porque era precisamente eso, un reto. El mayor de todos los que hemos llevado a cabo, que al fin y a la postre se convirtió en la mejor escuela vocal y musical que cualquier cantante podría proponerse y desear. Nadie en España se había atrevido hasta entonces a cantar la colección integral de madrigales a cinco voces de Monteverdi, y no es extraño dada la dificultad de esa música. Difícil no sólo en lo puramente musical, sino además en lo complicado que puede resultar conseguir que un grupo de personas se mantenga fiel el tiempo suficiente como para abordar esa ingente tarea. En nuestro caso, los cinco llevamos juntos estos diez años, y seis de ellos los dedicamos a esos ciento cuarenta madrigales de Monteverdi, entre otras cosas.


A5 vocal ensemble parece tener una fijación especial con el músico renacentista Francisco Guerrero, cuya obra ha protagonizado las dos únicas grabaciones del ensemble hasta la fecha. ¿Qué les atrae de su música? 


Ese es nuestro amor incondicional, especialmente para mí que trabajo a diario como cantor en la catedral de la que Guerrero fue maestro de capilla tantos años. Tengo la suerte de pisar el mismo suelo, usar los mismos sillares y hasta el facistol donde don Francisco apoyaba sus libros de coro, y todos los días lo saludo al pasar junto a su tumba en la Capilla de la Virgen de la Antigua en la seo hispalense. ¿Cómo no voy a sentirme atraído por su música? Además, resulta lógico pensar que un grupo vocal sevillano dedique buena parte de sus esfuerzos al que es la mayor luminaria musical andaluza del Siglo de Oro. Podríamos haber grabado alguno de esos libros de madrigales de Monteverdi, pero nos pareció mejor comenzar con nuestro paisano más ilustre. Creo que además ha sido un acierto ayudar a difundir la música de Guerrero que, a pesar de ser mundialmente conocido y contar con numerosas grabaciones por algunos de los mejores grupos y coros del mundo, muchas de sus obras permanecían incomprensiblemente en silencio, sin haber sido grabadas hasta

ahora.


¿Considera que Guerrero no ha recibido la misma consideración que algunos de sus contemporáneos, como Cristobal de Morales o Tomás Luis de Victoria?


Guerrero fue un autor de enorme éxito en vida (a diferencia de los otros dos que mencionas), pero también durante los casi cinco siglos que han pasado desde su nacimiento. No creo que se minusvalore su música con respecto a la de Morales o Victoria, ni mucho menos. La diferencia más notable que sí hemos encontrado entre ellos es la ingente cantidad de obras a cinco voces con dos de sus voces en claves altas, frente a la escasez de las mismas en los otros dos autores, o en la inmensa mayoría de autores europeos del siglo XVI. 


Guerrero doblaba habitualmente las voces de soprano, una característica muy habitual en la música del primer Barroco, pero no tan común durante los años de vida del autor sevillano. Sospecho que en la Sevilla de mediados del XVI, la enorme cantidad de dinero y recursos que llegaban de América tuviera como efecto secundario que la capilla de cantores y cantorcillos de su catedral fuera más que numerosa, y unidos a los ministriles y demás instrumentistas que llenaban su coro, permitieran a Guerrero componer obras para unas mimbres de las que pocos disponían.


Por todo ello, hemos podido grabar dos discos con obras de Francisco Guerrero en esa configuración SSATB, y aún daría para otro si me apuras. Cosa que sería imposible realizar con obras de Morales (unos pocos motetes), y un CD de Victoria se quedaría corto con apenas un par de motetes y la Misa Ascendens Christus in altum. De hecho, invitaría a los musicólogos a que indagasen en este aspecto.


El primer disco del grupo Ave Virgo (2022) estuvo completamente dedicado a los motetes de Guerrero. ¿Qué criterio utilizaron para seleccionar las piezas que lo integran, teniendo en cuenta que dejó escritos más de cien?


Y algunas villanescas también. Podría decir que la belleza de esas obras, pero es que el conjunto de obras de Guerrero es tan maravilloso que casi cualquier selección que hagas lo sería. No, el criterio era el mismo que aplicamos a todos nuestros programas: ajuste a nuestra configuración vocal (SSATB), cierta dificultad técnica, y esta vez, además, incluir una buena parte de piezas de las que no existiera grabación discográfica previa. Creo que la mitad del disco cumplía con este último requisito.


Por otra parte, en la grabación más reciente, Inaudita música (2024), además de motetes han incluido la misa parodia In te Domine Speravi. ¿Qué tiene de especial esta obra de Guerrero?


Pues es de las pocas misas de Francisco Guerrero que no hayan grabado previamente otros coros y grupos vocales. Es una misa parodia, pero no se conoce el autor ni el motete que da nombre a la misa y cuya melodía o tema principal (Sol – Sol – Sib – Fa – Sol – Re) se repite en sus diferentes partes, y cuando la grabamos... comprendimos claramente porqué no se había hecho antes. !Que difícil es, que densidad, que intensidad! Podríamos haber elegido cualquier otra, pero ha merecido la pena. 


No quiero dejar de destacar el papel esencial que ha tenido el Cabildo de la catedral de Sevilla para que viera la luz en su versión física este segundo CD, pues sin su sensibilidad con la difusión del patrimonio musical que atesora, y su apoyo económico no habría sido posible llevarlo a cabo. Todos estos proyectos de difusión del patrimonio musical hispano que hacemos muchos de los grupos españoles de música antigua en la mayoría de ocasiones carecen de apoyo o financiación pública, y corren a cuenta de los propios músicos por amor a su trabajo, así que contar con una institución como la catedral de Sevilla es todo un lujo y merece nuestro reconocimiento y agradecimiento público.


Por último, ¿qué nuevos proyectos contemplan llevar a cabo a medio plazo? ¿Quizá alguna nueva grabación?


No tenemos ninguna grabación a la vista. Recientemente sacamos en formato físico nuestro segundo CD, pero quién sabe... algo se nos ocurrirá. Pero sí estamos trabajando en un nuevo programa en torno a la figura del emperador Carlos V que verá la luz en unos meses, a primeros de junio. Sí puedo adelantar que para 2028, quinto centenario del nacimiento de Francisco Guerrero, ya estamos preparando cositas...


sábado, 28 de febrero de 2026

Un homenaje a Galicia a través de sus músicas históricas



Galiza Eterna. Early Galician Music Miguel Ulla y Fernando Reyes HR Recordings

El contratenor Miguel Ulla ha dedicado su último disco a su patria gallega, algo que tiene un precedente cuando el pasado año cuando publicó Galician Lullabies, una bellísima selección de nanas tradicionales y otras piezas relacionadas con la infancia, aderezadas con temas instrumentales para tiorba. En el caso que nos ocupa, Galiza Eterna, su objetivo ha sido presentar un colorido recorrido por los sones de la región, desde las formas medievales asociadas a la cultura trovadoresca, hasta la obra del músico barroco Diego de las Muelas, maestro de capilla en Santiago de Compostela a principios del siglo XVIII, pasando por elementos procedentes del cancionero popular. Lejos de ser un compendio riguroso de música gallega, supone un llamativo collage de sonidos procedentes de épocas y orígenes dispares capaz de sumergirnos en toda la grandeza de esa tierra maravillosa.


La voz de Miguel Ulla y las cuerdas pulsadas de Fernando Reyes vuelven a colaborar en esta iniciativa siguiendo la estela de producciones anteriores, como la dedicada a las cantatas espirituales de Leonardo Leo y también la grabación de las creaciones que llevó a cabo el joven Handel en Italia. El planteamiento en este caso es similar: la interpretación desnuda basada únicamente en la voz y la cuerda pulsada que permite apreciar el verdadero valor de cada pieza sin adornos ni ornamentación.


Ulla inició su formación musical en 2007, con siete años, en el Conservatorio Profesional de Música de Coruña (CMUS), donde estudió percusión, canto y clave. En paralelo entró a formar parte del Coro de Niños Cantores de la Orquesta Sinfónica de Galicia, donde destacó como solista en numerosas ocasiones. Su siguiente etapa de aprendizaje se centró en la especialidad de Canto Histórico en la Escola Superior de Música de Catalunya (ESMUC) y en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid (RCSMM). Por su parte, Fernando Reyes comenzó en la música como niño cantor en la Escolanía de la Catedral de Santiago de Compostela, para, posteriormente, especializarse en los instrumentos antiguos de cuerda pulsada en el Conservatorio de Toulouse (Francia) y en la Staatliche Hochschule für Musik de Trossingen (Alemania) con Rolf Lislevand, obteniendo el título superior de profesor y el máster en formación artística. Su labor como instrumentista le ha llevado a realizar una intensa actividad de conciertos y grabaciones por toda Europa y,  además, ha compuesto y dirigido la música de diversas obras teatrales y ha publicado varios artículos sobre música antigua, guías musicales y libros-CD.


En palabras de los autores, «Galiza eterna nace del deseo de dar voz al patrimonio musical de Galicia desde una mirada histórica viva y en permanente resonancia con el presente». Esto les lleva a indagar fuentes musicales del Medievo, como son Alfonso X, Martín Codax y el Códice Calixtino, así como otras relacionadas con la propia tradición popular gallega, y también con la creación de compositores barrocos, como Santiago de Murcia y Diego de Muelas. Se trata de un vibrante planteamiento que propone una banda sonora para la terra galega. La interpretación del disco ha contado con reproducciones de instrumentos históricos de las épocas abordadas, como cítolas medievales, tiorbas, laúdes, guitarras barrocas y diversos instrumentos de percusión.


La grabación se abre con la parte medieval del repertorio, en concreto con las Cantigas de Santa María, una larga serie de piezas musicales compuestas en galaico-portugués bajo el mandato de Alfonso X, rey de Castilla y León, que constituyen una colección de canciones monódicas, en notación mensural, en honor de la Virgen María que cantan sus virtudes y narran los milagros alcanzados por intercesión suya. De los más de cuatrocientos cantos, Ulla y Reyes han seleccionado dos, la número 90, Sola fusti, senlleira, y la 100, Strela do día. Por otra parte, Galiza eterna incorpora la que es sin duda la cantiga de amigo más famosa del trovador Martín Codax, Ondas do mar de Vigo. Han llegado a nosotros hasta siete de este tipo de composiciones de Codax, cuya letra se pone en boca de una enamorada que espera a su amado en una ermita o a la orilla del mar. Finalmente, también están presentes en el disco varias piezas pertenecientes al Códice Calixtino, un manuscrito iluminado de mediados del siglo XII, que se conserva en la catedral de Santiago de Compostela, y en cuyos apéndices presenta música polifónica. Precisamente, el segundo apéndice se abre con una de los temas que han sido incluidos en la grabación, Dum Pater Familias, el himno de los peregrinos de Santiago.


De la parte más tradicional del disco destacan varios temas procedentes del Cancionero Musical de Galicia, una colección que fue recopilada por el folclorista Casto Sampedro Folgar a finales del siglo XIX. La obra recoge danzas gallegas incluyendo la letra y la música. Esto nos conduce hasta el guitarrista y compositor barroco Santiago de Murcia, que entre los libros que escribió de música para dicho instrumento se encuentra el Códice Saldívar n.º 4 que contiene las Folías Galegas incluidas en Galiza eterna.


La obra se cierra con dos piezas del compositor conquense del siglo XVIII Diego de la Muelas. Su relación con Galicia parte del hecho de que ejerció de maestro de capilla de la catedral de Santiago entre 1719 y 1723. Dicho templo alberga seis moteles suyos, cuatro salmos, una lección de difuntos, cuatro salves y un himno. Precisamente, Ulla y Reyes han elegido como colofón del disco dos motetes que se cantaban los domingos de cuaresma y de adviento, respectivamente.


Galiza eterna es un emotivo canto a una tierra cuyos ecos se pierden en las profundidades del tiempo y pone en evidencia que la música antigua y la música tradicional con frecuencia han corrido de la mano a lo largo de toda la historia.



lunes, 23 de febrero de 2026

Cantos medievales a la estrella que guía al peregrino



Vidimus Stellam Les Trouveurs La Tendresa Records

La Edad Media siempre ha ocupado un lugar destacado en el imaginario popular como una época semi fantástica de caballeros en armadura, princesas y castillos, muy alejada de la realidad europea de los siglos V al XV. En el terreno musical ocurre tres cuartos de lo mismo y es frecuente añadir el adjetivo medieval a los sonidos creados por grupos de música pop que, o bien interpretan con instrumentos acústicos, o que a las guitarras eléctricas le suman una gaita, una flauta travesera o un violín. Es por ello que resulta reconfortante cualquier intento de presentar la música del medievo tal y como fue, con respeto historicista y recurriendo a las fuentes originales, como ha hecho el dúo francés Les Trouveurs en su ópera prima Vidimus Stellam.


Este conjunto vocal está formado por Mathias Lunghi y Camile Macinenti y resultó ganador de la edición 2025 del certamen de música antigua Before Beethoven Emergents, creado por la soprano valenciana Èlia Casanova. El concurso se enmarca dentro de la iniciativa Before Beethoven Project, una ambiciosa actuación cultural que tiene por objeto acercar la música y la cultura anterior a Beethoven a Valencia a través de un festival, formación y un concurso para artistas emergentes. Todo ello con el ánimo de generar una programación estable de música antigua. El galardón ha permitido a Les Trouveurs grabar un disco con la compañía discográfica La Tendresa Records que ha sido publicado a principios de este año.


Vidimus Stellam, el título de esta obra, alude a los cantos de peregrinación medievales extraídos de los manuscritos de la época -como el Códice Calixtino o el Llibre Vermell de Montserrat-, a menudo relacionados con la Stella Maris y el misticismo mariano. De esta forma, la grabación incluye himnos, antífonas, virelai y conductos, una variada muestra de música religiosa y, en general, cánticos que invocan la espiritualidad.


A pesar de su juventud, los integrantes de Les Trouveurs hacen gala de una sobresaliente capacidad para interpretar estas melodías medievales. Vale la pena leer el dictámen al respecto del jurado que les otorgó el premio: «con solo dos voces llenaron la sala con sus timbres aterciopelados a la vez que armónicos y no demasiado impostados, como requiere ser el “cantor” en este tipo de repertorio medieval. El variado repertorio presentado permitió escuchar la monodia perfecta de dos voces que se fundían en una sola y una serie de polifonías en las que la afinación pitagórica fue bastante precisa».


Mathias Lunghi y Camile Macinenti han estudiado canto lírico en conservatorio, pero han desarrollado su relación musical en la Schola de la Sainte Chapelle, el máster de interpretación de música medieval de la Universidad de la Sorbona, y en el célebre conjunto galo Alla francesca. Como dúo profesional comenzaron en el verano de 2023, y, desde entonces han tenido la oportunidad de actuar en el Hôtel de la Marine (París) en el marco de las exposiciones Trésors médiévaux du Victoria and Albert Museum y Le goût de la Renaissance, en el Festival de Musiques Médiévales en Essonne 2024 (Francia) organizado por la asociación Sine-Cum, en el programa musical de la Basílica de Saint-Denis (Francia), así como en el FestRibAlt 2024. En septiembre de 2024, participaron en el concurso Generación SMADE durante la Semana de Música Antigua de Estella, obteniendo el primer premio («Revelación SMADE») y el premio del público («Aplauso SMADE»).


El repertorio incluido en el disco Vidimus Stellam está íntegramente compuesto por piezas procedentes de manuscritos musicales de la Edad Media. No podía faltar dentro de esta grabación sobre la peregrinación el Codex Calixtinus de la catedral compostelana del que se han extraído un himno peregrino, dos conductos y un organum. Con el mismo número de temas está representado el denominado Manuscrito de Florencia, un documento de principios del siglo XIII de monodía y polifonía no litúrgica. Del Llibre Vermell de Montserrat, Les Trouveurs interpretan el vilerai Stella Splendens, una canción polifónica que alude a una estrella que guía el camino, y, del Códice de Huelgas, el conducto O gloriosa Dei Genitrix. Finalmente, el programa incorpora una antífona del Antifonario de Harther del siglo X, y un ofertorio del manuscrito francés Graduale di Albi del siglo XI.


Les Trouveurs ofrecen en este su primer disco una sobrada muestra del poder expresivo del canto medieval y de su capacidad para transmitir un soplo de espiritualidad al oído de aquel que lo escucha.





lunes, 9 de febrero de 2026

Una justa reivindicación de la música de Francisco Guerrero



Inaudita música - Francisco Guerrero A5 Vocal Ensemble

El quinteto vocal A5 vuelve en su nueva grabación a dejar bien patente su devoción por la obra del hispalense Francisco Guerrero. A pesar de que su repertorio en directo presenta un marcado sesgo por los madrigales de Claudio Monteverdi, este polifonista renacentista siempre se abre paso en él exigiendo protagonismo, pues, como explica Julio López Agudo, director de la formación, es el músico más demandado por los programadores de sus recitales. De esta forma, la breve discografía del grupo hasta el momento está íntegramente dedicada a la figura de Guerrero: en 2022 grabaron Ave virgo, una selección de motetes en su mayoría, y ahora el volumen que nos ocupa, Inaudita música, que, aunque fue publicado en edición digital para redes en 2024, acaba de ver la luz en soporte físico.


Francisco Guerrero ha sido históricamente uno de los compositores más valorados del país y constituye -junto con Tomás Luis de Victoria y Cristóbal de Morales- la cumbre de la polifonía española del siglo XVI. Es el músico de lo divino por antonomasia: “nunca el sentimiento cristiano en música tuvo una expresión más justa”, dijo de su creación el musicólogo Rafael Mitjana. Y el propio Guerrero lo corrobora en el prefacio de una de sus obras: “en verdad siempre tuve la costumbre y perseguí el objetivo de no acariciar con mis cantos los oídos de las personas piadosas, bien al contrario, lo que tengo en mayor estima, es animar sus almas a la devota contemplación de los sagrados misterios”.


A pesar de que la carrera de Francisco Guerrero estuvo fuertemente unida a su ciudad natal, dado que ejerció diversos cargos como músico en la catedral hispalense, incluido el de maestro de capilla, su actividad profesional le llevó a distintos lugares de la península ibérica, y también de Europa, en concreto a ciudades como Roma y Venecia, en donde imprimió algunas de sus obras. Igualmente merece comentar la peregrinación que realizó a Tierra Santa con casi sesenta años, que está descrita en su libro El viaje de Jerusalén, que hizo Francisco Guerrero, racionero y maestro de capilla de la santa iglesia de Sevilla, publicado en 1590. En él cuenta cómo desde joven el componer “chanzonetas y villancicos” alabando el nacimiento de Cristo y a su madre la Virgen le acrecentaba “el deseo de ver y celebrar en aquel sacratísimo lugar estos cantares en compañía y memoria de los ángeles y pastores que allí comenzaron a darnos lección de esta divina fiesta”. Resulta notable la devoción de este compositor que le llevó a que incluso su obra profana tiene un sesgo religioso, como es el caso de los denominados madrigales espirituales.


Formado en 2014 en Sevilla, A5 Vocal Ensemble está compuesto por las voces de Teresa Martínez León, Raquel Batalloso Manzano, María Jesús Pacheco Caballero, Julio López Agudo y Alejandro Ramírez Sola. En este disco han participado también Manuel Pascual (cornetas), José Arsenio Rueda (bajón) y Álvaro González (órgano). En principio, los programas que llevan a cabo se centran en la música del Renacimiento y del Barroco, y una de las iniciativas más memorables que han acometido ha sido interpretar en sus directos todas las obras a cinco voces incluidas en los ocho libros de madrigales que publicó en vida Claudio Monteverdi, una empresa que llevaron a cabo entre 2016 y 2022, año en que estrenan las piezas pertenecientes a los libros séptimo y octavo. Esperamos sinceramente que algún día decidan grabar este proyecto tan maravilloso.


Si el primero estuvo dedicado a los madrigales espirituales y a los motetes de Guerrero, este nuevo disco de A5 vuelve a incluir varios motetes, pero además presenta una misa completa, In te Domine Speravi. De Francisco Guerrero han llegado hasta nosotros dieciocho misas, y la que nos ocupa pertenece a su Liber primus missarum publicado en 1566. El volumen está dedicado a Sebastián, rey de Portugal, hijo póstumo del infante Juan de Braganza y nieto del rey Juan III, en quien el autor alaba la egregia piedad y afición para el culto litúrgico en un rey adolescente, que gobierna con su ilustre abuela, en bien del esplendor musical en todas las basílicas y templos. Este primer libro de misas contiene nueve misas, cuatro a cinco voces y cinco de ellas a cuatro, y tres motetes, entre ellos Ave virgo, grabado por A5 Vocal Ensemble en su primer disco del mismo nombre. In te Domine Speravi es una misa parodia, es decir, que está inspirada en otra pieza, probablemente un motete que conocía Guerrero, pero que no ha podido ser identificado. Por cierto, parece ser que ésta es la primera grabación mundial de esta pieza.


Francisco Guerrero es el polifonista español que tiene en su haber el mayor número de motetes, ciento diez en total. La grabación Inaudita música incluye seis, tres motetes denominados “de santoral”, otros dos de “tempore et alia” y uno de tema cristológico. Entre los primeros, basados en el santoral litúrgico y religioso, figuran Gloria et honore, dedicado a la fiesta de la Transfiguración del Señor, Magne pater Augustine, para el día de san Agustín, y Hic est discipulus, que conmemora la festividad de san Juan Apóstol.


Por otro lado están los motetes de Guerrero clasificados como de tempore et alia,  que abarcan las composiciones de las fiestas ordenadas según el calendario eclesiástico acorde con la Iglesia cató­lica después del Concilio de Trento, unidos a los de carácter penitencial y de alabanza o exaltación. El disco incluye en esta categoría In illo tempore cum sublevasset y Quomodo cantibus. Finalmente, el motete Ascendens Christus in altum es de carácter cristológico y su texto está basado en el responsorio VI de la fiesta de la Ascension del Señor. Al igual que en el caso de la misa, exceptuando Quomodo cantibus, es la primera grabación mundial de estos motetes.


Hacen falta discos como Inaudita música para recuperar la obra de Guerrero y equipararla en importancia a la de Morales o Victoria, y para poder permitirnos el gozar de todo el misticismo y la serenidad de espíritu que transmite.

jueves, 29 de enero de 2026

Un homenaje a Adriana Ferrarese, la diva de Mozart



Rondos for Adriana Ensemble Diderot Audax Records

La soprano guatemalteca Adriana González recupera la figura de la legendaria cantante italiana del siglo XVIII Adriana Ferrarese del Bene en el nuevo disco del conjunto Ensemble Diderot Rondos for Adriana. A pesar de los siglos que las separan, ambas comparten una seña profesional común: Mozart. En el caso de Ferrarese, el genio austriaco compuso arias especialmente pensadas para su voz, en concreto, para los personajes de Susanna y Fiordiligi de las óperas Le Nozze di Figaro y Così fan tutte, respectivamente. Por su parte, González se ha convertido en una de las sopranos mozartianas más solicitadas del circuito operístico internacional del momento.


Para llevar a cabo este proyecto, el Ensemble Diderot ha recurrido al formato de orquesta completa, aunque una proporción importante de su producción discográfica está dedicada a la música de cámara. La formación, afincada en París, fue fundada en 2008 por el violinista Johannes Pramsohler quien además ejerce de director. Su anterior trabajo dedicado a la música vocal, Fra l'ombre e gl'orrori, estuvo centrado en las arias para bajo de la ópera barroca y contó con la voz de Nahuel Di Pierro. En este disco que nos ocupa se adentran en el clasicismo para presentar rondós pertenecientes a las óperas de creadores como Vicent Martí y Soler, Angelo Tarchi, Joseph Weigl o el citado Wolfgang Amadeus Mozart, entre otros, que en su momento fueron interpretados por Adriana Ferrarese. La grabación ha contado para la dirección de orquesta con el vasco Iñaki Encina Oyón.


Este homenaje a la Ferrarese está integrado por rondós compuestos especialmente para ella y también por piezas creadas para otras (e, incluso, otros), pero que Adriana incorporó en su repertorio como cantante. Escribir música para una voz específica fue una práctica habitual en la época, y el propio Mozart justificó esta práctica en una carta dirigida a su padre en febrero de 1778, en la que afirmaba: “me gusta que un aria se ajuste a un cantante como una ropa bien confeccionada”. Curiosamente, existe una gran controversia en las fuentes de la época sobre el verdadero talento de Adriana Ferrarese, pues, a pesar de la brillante carrera que llevó a cabo en distintos países de Europa, no faltaron críticos que señalaron sus limitaciones como cantante o como actriz.


Nacida en Ferrara en 1759 como Francesca Adriana Gabrielli, recibió su formación musical en el Ospedale dei Mendicanti de Venecia. Una de las primeras críticas positivas que recibió en su carrera data de aquellos tiempos, y procede del conocido musicólogo británico Charles Burney, quien la vio actuar durante uno de sus viajes por Italia y alabó su voz y su forma de cantar. Un episodio de fuga amorosa del ospedale junto con el hijo del cónsul pontificio de Venecia, que fue rápidamente abortado por las autoridades, tuvo consecuencias trascendentales para su carrera profesional, puesto que, aunque posteriormente llegó a casarse con su amado, no contó con el beneplácito del padre que utilizó su poder e influencia para vetarla de cantar en los teatros públicos de Venecia. La grabación que nos ocupa presenta una versión de una de las primeras piezas del repertorio de Adriana Ferrarese en la época del ospedale, el rondoncino Mater cara extremum vale del oratorio Balthassar de Ferdinando Bertoni, quien fue director de coro de dicha institución. También ha sido incluido en el disco como muestra de la música que cantaba en su juventud veneciana el rondó Se mi lasci, o mia Speranza de Didone abbandonata, obra de Pasquale Anfossi.


Con todo, Adriana debuta profesionalmente en la primavera de 1784 en Florencia, donde ofrece una serie de recitales que reciben una buena acogida, y ese mismo año firma su primer contrato operístico para cantar en el King´s Theatre de Londrés. En esta etapa tiene lugar la expresión de una de las opiniones más negativas sobre las capacidades de la Ferrarese antes aludidas, en concreto, Lord Mount Edgcumbe la califica como “modesta intérprete” y señala que, a pesar de haber sido degradada al papel de prima buffa en la obra representada, incluso en él resultaba inefectiva. No obstante, en general la cantante  recibió el aplauso del público y elogios, como el que le dedicó el diario Morning Herald cuando alaba un rondó que ella interpreta afirmando que ella podía disputar con la mejor intérprete de la línea seria dentro de la ópera buffa. Se refiere a Partirò dal caro bene de la ópera Erifile de Giuseppe Giordani, que aparece en Rondos for Adriana.


Tras dos temporadas londinenses de ópera, en 1786 vuelve a Italia, y durante los dos años siguientes cosecha un notable éxito actuando en Florencia, Milán, Génova, Trieste y Plasencia. Precisamente, durante su paso por Florencia la Ferrarese actuará junto con el tenor Luigi Marchesi en Il conte di Saldagna de Angelo Tarchi, en la que será el primer papel en una ópera seria escrito para ella en Italia, que incluye en rondó Ah placarti io più non spero. No obstante, después de varios meses ella decide cantar otro rondó escrito para Marchesi, Ah sol bramo, o mia speranza, que está incluido en el disco interpretado por Adriana González.


La relación de Adriana Ferrarese con Viena y con Mozart comienza en 1788, el año en que es contratada para cantar como prima donna en la ópera del compositor valenciano Vicent Martín i Soler L’arbore di Diana, con la que debuta en la capital imperial el 13 de octubre recibiendo una excelente acogida. El rondó que había compuesto Martín i Soler en esta obra fue Teco porta, o mia speranza, que aparece interpretado en esta grabación, sin embargo, la Ferrarese insertó en dicha ópera, por su cuenta y riesgo, el que sería su gran éxito, el anteriormente citado Ah sol bramo, oh mia speranza, que eclipsó completamente al anterior en los gustos del público, hasta el punto de que lo denominaban genéricamente “el rondó de L’arbore di Diana”, a pesar de que la pieza no procedía originalmente de ese libreto. En la grabación se ha incluido igualmente un rondó de Joseph Weigl, otro de los músicos cuya obra interpretó Adriana en ese periodo. Por cierto, tanto éste como los rondós de Tarchi, Bertoni, Giordani y Anfossi han sido grabados en primicia por Ensemble Diderot para esta obra.


Sin duda la relación más llamativa de la biografía de Adriana es la que tiene con Wolfgang Amadeus Mozart, que reescribe para su voz las dos arias que interpreta el personaje de Susanna en Le Nozze di Figaro para su reestreno en Viena en 1789, y que compone la interpretación de Fiordiligi en Così fan tutte pensando en su capacidad vocal. Como afirma el musicólogo Roger Parker, Mozart “escribía para voces reales, para mujeres y hombres individuales”. Rondos for Adriana ha recogido en la voz de Adriana González dos rondós pertenecientes a Le Nozze di Figaro y uno más de Così fan tutte.


El nuevo lanzamiento de Ensemble Diderot constituye un fiel relato de la carrera de Adriana Ferrarese del Bene, y pone en evidencia un notable esfuerzo de investigación y recuperación de piezas -una tarea en la que ha colaborado el musicólogo experto en la diva Karl Böhmer-, y su translación hacia un repertorio vibrante y colorido a través de la voz de Adriana González, aquí el alter ego de la Ferrarese.