Cielo de nieve Manuel Vilas y Ars Atlántica Lindoro
Al igual que ocurría en Europa, en la América colonial española los conventos de monjas constituyeron enclaves musicales de primer orden dado que la música era un elemento fundamental de los servicios religiosos, y, en consecuencia, se fomentaba con fuerza la educación musical de las monjas. Es por ello, que estos centros de religiosas a menudo albergaban archivos musicales de gran valor testimonial acerca de los sones que se interpretaban en el culto entre los siglos XVI y XVIII. Uno de estos archivos es la Colección Sánchez Garza (CSG) que contiene 398 obras procedentes de los siglos XVI al XIX de instituciones religiosas de Puebla de los Ángeles -entonces en el Virreinato de Nueva España-, principalmente del convento de la Santísima Trinidad. El arpista gallego Manuel Vilas con su grupo Ars Atlántica ha recuperado en su nueva grabación discográfica, Cielo de nieve, una cuidada selección de temas procedentes de esta fuente.
Vilas es un músico pionero en el estudio de arpas olvidadas, como el arpa jesuítica chiquitana y el arpa doble, que se formó con Nuria Llopis en Madrid y con Mara Galassi en Milán. Se trata del primer arpista que ha impartido cursos de arpa barroca española en Estados Unidos y Cuba. Su carrera artística lo ha llevado a colaborar con numerosas formaciones, además de desarrollar su faceta como solista, y, entre su obra más reciente figuran discos como Castilla de oro (2022) y Góngora y la música (2023), junto con el cuarteto vocal Vandalia.
En Cielo de nieve, junto al arpa de dos órdenes de Manuel Vilas, podemos escuchar las voces de la soprano Elia Casanova, la mezzosoprano Marta Infante y el bajo Javier Cuevas, en unas piezas a una y dos voces. Asimismo, también ha colaborado en el acompañamiento instrumental María Saturno con la vihuela de arco.
El convento de la Santísima Trinidad de Puebla, de donde proceden gran parte de las obras de la Colección Sánchez Garza, disponía de una capilla musical desde las primeras décadas del siglo XVII. Según el experto Aurelio Tello, la mayor parte de la colección corresponde a los años de más esplendor de la capilla del convento, aproximadamente entre 1660 y 1720, a pesar de que hay piezas anteriores a este periodo y otras de la época comprendida entre 1791 y 1848. El documento contiene un conjunto de obras generalmente religiosas, si bien aparecen varias profanas y, además, un cuaderno de música para órgano.
Ars Atlántica ha elegido once temas de los casi cuatrocientos que engrosan el archivo para la grabación, una muestra modesta en proporción, pero que ofrece al oyente un pequeño ejemplo de toda la grandeza y la belleza de este repertorio conventual. Entre las obras figuran una cantada, villancicos, un tono divino y una misa. La mayor parte de los compositores son ibéricos, aunque también figuran dos autores americanos.
El disco se abre con el que probablemente es el nombre más conocido de todos los que firman las piezas contenidas en él, Sebastián Durón con el villancico a dos voces Al dormir el sol, datado en 1689. En total, la colección contiene cuatro piezas de este prolífico compositor alcarreño que sin duda es recordado especialmente por su música escénica, zarzuelas y óperas, pero que también tiene una obra sacra, y, además, fue organista en las catedrales de Zaragoza, Sevilla, Burgo de Osma y, Palencia, así como en la Real Capilla.
También a dos voces con acompañamiento es el villancico En una nube de nieve de José de Cáseda y Villamayor quien fuera maestro de capilla en la Colegiata de Santa María de Calatayud (1681), en Calahorra (1682) y en Sigüenza (1711). Cielo de nieve incluye entre sus pistas una misa de Francisco Marcos y Navas, autor de cuya vida se sabe poco, pero cuya fama de teórico de la música es avalada por su obra Arte o compendio general del canto llano, figurado y de órgano en método fácil, ilustrado con algunos documentos o capítulos muy precisos para el aprovechamiento y enseñanza (1770). Este tratado contiene la Misa sobre los himnos del Santísimo, también incluida en la Colección Sánchez Garza, grabada por Ars Atlántica.
Otro de los autores españoles incluidos en la grabación es el madrileño José de Torres, cuya obra fue muy apreciada en su época y muy especialmente en la América colonial, pues se conserva en las catedrales de México, Puebla, Oaxaca, Durango, Guatemala, Bogotá y Lima. El último de los nombres españoles es Antonio de Salazar, que vivió a ambas orillas del Atlántico, dado que se sabe que hacia 1672 ya estaba en América pues pidió ingresar como bajonero a la catedral de México, aunque fue rechazado. En 1679 fue nombrado maestro de capilla de la catedral de Puebla y en 1689 de la de México. El disco ha incluido su composición Tarará qui yo soy Antón.
Los creadores americanos de la grabación son el arpista Juan Corchado y el organista Francisco Vidales. El primero ingresó en la catedral de Puebla en 1725 con la obligación de enseñar a los niños y componer villancicos «en el estilo moderno». Ars Atlántica interpreta su tono a una voz Nace la Aurora divina. El mexicano Francisco Vidales estuvo igualmente empleado en la catedral de Puebla como teclista y dicho cabildo conserva en su archivo trece piezas de este autor, entre ellas una Missa super Exultate cum 8 vocibus. El disco se completa con dos temas anónimos: Corazón de dolor traspasado y Famoso capitán.
Cielo de nieve es una colorida y luminosa muestra de la música conventual del Barroco en Nueva España, que hace gala de una interpretación exquisita de unas piezas que brillan con luz propia.
