martes, 23 de marzo de 2021

Piacere dei Traversi estrena nuevo vídeo: Te Deum del Cançoner de Gandia

Con motivo del Día Internacional de la Música Antigua, el consort de flautas renacentistas Piacere dei Traversi ha estrenado un nuevo vídeo musical. El tema elegido ha sido Te Deum, perteneciente al libro del siglo XVI Cançoner de Gandia, que está incluido en su último disco, El mecenatge de Germana de Foix, virreina de València.

Piacere dei Traversi es un conjunto integrado por Carmen Botella (canto), Silvia Rodríguez, Laura Palomar y Marisa Esparza (flautas traveseras renacentistas), que propone la recreación de la música del Renacimiento mediante una de las combinaciones instrumentales más refinadas y apreciadas de la época: el consort de flautas traveseras renacentistas y voz –una experiencia sonora tan rica en matices y colores como raramente presentada ante el público.


 

 

martes, 2 de marzo de 2021

La música de las tres culturas conquista el Monasterio de la Valldigna este sábado con ‘Los músicos de Urueña’

El próximo sábado 6 de marzo el Monasterio de la Valldigna abre sus puertas para recibir a Los músicos de Urueña. Una cita con la música de las tres culturas que conformaron el abanico cultural medieval comenzará a las 19:30 horas. La entrada es gratuita hasta completar el aforo, pero hay que llamar previamente para reservar plaza debido a la restricción de aforo al teléfono 962 812 535.

Bajo el título ‘Las gentes del Libro’, Luis Delgado, César Carazo y Jaime Muñoz llevarán al público a disfrutar en este encuentro de las músicas de las tres culturas que compartieron espacio, tiempo e instrumentos desde el respeto hacia otras culturas ajenas a la propia, enriqueciéndolas y diversificándolas. Entre este logrado repertorio habitan las canciones sefardíes recogidas en la tradición Mediterránea, las canciones de trovadores y troveros, la música Andalusí-Magrebí, las Cantigas de Alfonso X el Sabio o el Romancero hispano. Para hacer posible el repertorio hay una extensa labor de investigación de manuscritos de la época, además de la tradición oral como medio para hacer llegar al público de hoy composiciones con varios siglos de antigüedad.

En la selección de los instrumentos, Los músicos de Urueña aplican el máximo rigor para buscar el timbre más aproximado desde las fuentes de información, que parten de las representaciones iconográficas de Alfonso X El Sabio y de los pórticos de la época con los que se consiguen rescatar para este directo cítolas, laudes, sinfonías, violas de brazo, gaitas, o adufes, entre otros instrumentos de la época que resonarán en el Monasterio de la Valldigna, que ya se ha convertido en un referente de las músicas medievales después de celebrar el primer aniversario de actividades ininterrumpidas con un éxito notable de convocatoria en todas sus actividades, tanto lúdicas como también formativas.

Las músicas de las tres culturas

Aunque existen numerosas fases de encuentros y desencuentros en la dilatada historia de la convivencia medieval en España, no existe duda histórica de la imbricada sociedad que se desarrolla entre judíos, musulmanes y cristianos. En muchos pueblos y ciudades de la Península, la llamada a la oración del almuédano desde su alminar dejaba paso al tañer de los campanarios cristianos, en unas calles en las que los sefardíes celebraban su fiesta de Purim. Hablamos de un periodo de nuestra tradición protagonizado y compartido por tres religiones, que frecuentemente es tomado por historiadores y sociólogos como ejemplo de convivencia.

Los músicos de Urueña ofrecen la oportunidad de disfrutar de unos instrumentos únicos, de un paseo por estas melodías centenarias. Un espectáculo en el que los sentidos se empapan de las sensaciones transmitidas por esta música, que antaño resonara en las calles de nuestras ciudades y pueblos, acompañando la cotidianidad y las celebraciones de nuestros antepasados.

Los músicos de Urueña

Los músicos de Urueña son un trío compuesto por Luis Delgado, César Carazo y Jaime Muñoz. Luis Delgado es intérprete y autor con gran experiencia en numerosos grupos. Desde 1970 se dedica a la música antigua, primero con la Orquesta Gaspar Sanz, luego con el grupo Atrium Musicae, posteriormente con el Ensemble Cálamus, con La Musgaña, con el Ensemble Hispano-Marroqui Ibn Baya, con el Ensemble francés “Le Tre Fontane”, dedicado a la música medieval occitana y con el Grupo de Música Antigua de Eduardo Paniagua. César Carazo, natural de Badajoz, inicia sus estudios musicales, y de violín en el Conservatorio de su ciudad. En 1983 realiza estudios de Canto en la Escuela Superior de Madrid, y en el Conservatorio de San Lorenzo del Escorial, de contrapunto y fuga. Desde 1993 colabora con el grupo “Música Antigua” de Eduardo Paniagua, con el que se ha especializado en la interpretación de la música medieval española en sus tres facetas, cristiana, andalusí y sefardí. Por su parte, Jaime muñoz, de origen madrileño, comenzó solfeo y flauta entre los años 1987-1991 en el Conservatorio Municipal de Madrid. Posteriormente estudió clarinete y saxo soprano en La Escuela de Música Creativa y en el Taller de Músicos de Madrid teniendo como profesores entre otros a Wade Matthews, Tom Hornsby y Willie Urrea. A principios de 1998 compone música con La Musgaña para “Divinas Palabras” de Valle-Inclán por encargo del grupo de teatro de Sevilla “Atalaya”. Paralelamente a su trabajo con La Musgaña en la actualidad colabora asiduamente, tanto en grabaciones como en conciertos, con el músico y compositor Luis Delgado, con el grupo de Música Antigua de Eduardo Paniagua, y. con el grupo Alfonso X el Sabio.

lunes, 1 de marzo de 2021

La misa de batalla de Tomás Luis de Victoria


De todas las misas que compuso Tomás Luis de Victoria, hay una muy especial, la Missa Pro Victoria a 9, también conocida como Misa de Batalla. Por una parte, se trata de la única misa dentro de su obra escrita para nueve voces, y, por otra, es la única que bebe de una fuente profana, pues se trata de una parodia de la chanson La guerre de Clément Janequin. Apareció publicada en un volumen que vio la luz en 1600, y, para algunos críticos, contiene elementos protobarrocos, que denotan una evolución en el estilo de este creador, contagiándose de la innovación musical que protagonizó el cambio de siglo.

También se dice que esta misa guerrera era muy apreciada por el joven monarca Felipe III, y que Victoria probablemente la concibió expresamente para satisfacer sus gustos y recibir su favor. La pieza tiene una aire bélico y, aunque está escrita para voces y órgano, no sería de extrañar que en su ejecución estuviese prevista la intervención de otros instrumentos para recrear el ambiente de una batalla.

Tomás Luis de Victoria volvió a España hacia 1585, después de una estancia en Roma que se había extendido a lo largo de unos veinte años. Llegó a dicha ciudad para continuar sus estudios en el Colegio Germánico, aunque es un periodo de su vida del que no se disponen muchos datos. Algún autor defiende que ejerció como cantor, y, posteriormente, como maestro de capilla. En 1565, fecha de la llegada de Victoria, el colegio contaba con 200 alumnos, que estaban divididos en dos grupos, una minoría de alemanes preparándose para ser misioneros, y la gran mayoría a los que denominaban  pensionistas (convittori).

Los mayores benefactores del Collegium Germanicum fueron el rey Felipe II y el cardenal arzobispo de Augsburgo, Otto van Truchsess van Waldburg, a quien Tomás Luis de Victoria dedica su primer libro de motetes impreso en Venecia en 1572.Tras desarrollar en Roma una carrera como compositor coronada por el éxito, como él mismo expresa en una carta que envía a Felipe II en 1583 (“habiendo mucho antes de ahora compuesto y hecho imprimir, obras que advertí fueron recibidas, con aplauso”), decide volver a España para, en sus propias palabras,“gozar de honesto descanso entregando el espíritu a la contemplación divina –como cumple a un sacerdote”.

En Madrid, Victoria asume una capellanía en el Monasterio de las Descalzas Reales, donde sirve como maestro de capilla y como capellán de la emperatriz María, hija de Carlos V y viuda de Maximiliano II, quien había llegado a España junto con su hija Margarita en 1582. Allí permanecerá el compositor hasta su muerte en 1611, escribiendo y publicando música, y gozando de la fama de ser uno de los músicos más reputados del momento.

En 1600 Tomás Luis de Victoria publica su libro Missae, magnificat, motetca, psalmi, et alia, y se la dedica a Felipe III, que acababa de subir el trono, comparando en la dedicatoria al rey con figuras históricas como Alejandro Magno, Homero, Aquiles o Plutarco. Y se ha llegado a insinuar que la evolución del estilo que marca esta compilación pudo estar motivada por acercar la música a los gustos del joven monarca, que diferían en gran medida de los de su padre, para ganarse su favor.

La obra introducía una innovación editorial pues el autor exige que se imprima "conforme y del tamaño de los que se imprimen en Venecia", como expresa en una carta. Además, las piezas contenidas abundan en la influencia italiana, que desde el decenio de 1580 venía sustituyendo a la tradición flamenca que había imperado en la corte, a través de la práctica de la homofonía en un estilo policoral. Una obra policoral está concebida para ser cantada por varios coros, por lo menos, dos.

El libro de 1600 contiene misas, motetes y salmos, como indica su nombre, algunas piezas ya publicadas en ediciones anteriores y otras completamente nuevas. En total incluye cinco misas, cuatro antes no impresas Missa Alma redemptoris, Missa Ave Regina, Missa Laetatus sum y Missa Pro Victoria, y otra, Missa Salve Regina, que ya había sido publicada en el volumen de 1592. Todas son misas parodia y cuatro de ellas tienen su fuente en piezas del propio Victoria presentes en el libro. Solamente la Missa Pro Victoria bebe de una fuente externa.

 


La pieza de este volumen que nos ocupa, la Missa Pro Victoria a 9 voces, parece ser que fue muy del agrado de Felipe III, pues el mismo Victoria comentaba al respecto, en una de sus cartas, que era "una misa de batalla que dio gran gusto al Rey nuestro señor". Se trata de una parodia de la canción para cuatro voces La guerre de Clément Janequin, escrita en 1525 para conmemorar la Batalla de Marignano, y que apareció publicada por primera vez en 1528. Fue una pieza que gozó de gran popularidad en España, dado que, aparte de la misa de Tomás Luis de Victoria, inspiró otras a Juan Esquivel, Francisco Guerrero y Cristóbal de Morales.

Es esta una misa singular y nada típica, que bien podía salir del entorno catedralicio y deleitar a otros públicos, como el rey y sus cortesanos, dado su “carácter festivo”, como apunta Robert Stevenson (Estudio Biográfico y Estilístico de Tomás Luis de Victoria, 1966). Está articulada en torno a un coro de cinco voces y otro de cuatro, más un órgano que acompaña al primero. Igualmente, podían intervenir ministriles en su ejecución.

La misa de batalla es el género musical que une lo político y lo religioso. La pieza de Victoria importa el aire bélico de la de Janequin, y reclama la interpretación instrumental al sugerir de algún modo con su viveza los sonidos de la batalla. De las cinco misas que aparecen en el libro de 1600, la Pro Victoria es sin duda la que ofrece más referencias a la pieza en la que está inspirada.

 

domingo, 21 de febrero de 2021

¿Qué tienen que ver el estilo recitativo barroco y el rap?

En el fondo, son dos cosas no tan dispares: el rap consiste en recitar sobre una base  rítmica, y el recitativo hace lo propio sobre su bajo continuo. Todo está ya inventado, y muchas cosas sobreviven a lo largo del tiempo precisamente porque funcionan, y porque, a fin de cuentas, los humanos del siglo XXI no somos tan distintos de aquellos que vivieron en el XVII.

A algún purista le puede escandalizar el párrafo precedente, que parece equiparar a C. Tangana con Claudio Monteverdi, sin embargo, lo realmente importante es encontrar puntos de intersección entre la música antigua y el público actual, de forma que la hagan atractiva a nuestros oídos. Esto es lo que pretende el tenor extremeño Víctor Sordo con la serie de vídeos divulgativos que publica en su canal de YouTube Música antigua con Víctor Sordo.

El objetivo de esta iniciativa es acercar los sones del pasado al oyente actual, ayudándole a conocer los pormenores de esa música, hoy llamada antigua, pero que en otros tiempos constituyó la banda sonora de las vidas y los sueños de nuestros antepasados. Para ello, Sordo utiliza un lenguaje directo y sencillo, huyendo de tecnicismos formales, para explicar, por ejemplo, la esencia del recitativo, la importancia del tono humano como el pop barroco español, o la grandeza del compositor José Marín, el autor de la popular No piense Menguilla.

Víctor Sordo es un tenor de referencia dentro del panorama musical actual, que ha trabajado bajo la batuta de directores de la talla de Jordi Savall, Eduardo López Banzo, Andrew Lawrence King,Michael Thomas, Philippe Pierlot, Martin Wahlberg, Carles Magraner, Aarón Zapico o Hiro Kurosaki, por mencionar unos pocos. Igualmente, ha colaborado con ensembles de primera línea, como son Collegium Vocale Gent, Capella Reial de Catalunya, La Colombina, Arsys Bourgogne, Música Ficta, Barcelona Ars Nova, La Galanía o Ghislieri Consort. La voz de este tenor se puede escuchar en más de una treintena de grabaciones discográficas, siendo una de las últimas la excelente aproximación al Cancionero de Sablonara -una de las fuentes principales de tonos humanos barrocos-, llevada a cabo junto al grupo Vandalia.

Este tipo de proyectos resultan imprescindibles para conseguir que el público en general aprenda a conocer y apreciar el patrimonio musical más lejano en el tiempo, al igual que ocurre con otros campos de las artes -como la pintura, la escultura o la arquitectura-, que son disfrutados por todo el mundo sin necesidad de tener conocimientos técnicos específicos para ello. Todos los vídeos de Víctor Sordo están disponibles en su canal de YouTube. Dejamos aquí las dos partes de su explicación sobre el recitativo barroco.







martes, 9 de febrero de 2021

Nuevo curso de solmisación para el canto eclesiástico con Facundo Costanzo en el CIMM de la Valldigna


El canto medieval al alcance de todos a través de la herramienta de la solmisación. Esa es la clave que dará al alumnado del Centro de Investigación e Interpretación de la Música Medieval (CIMM) de la Valldigna (Valencia) Facundo Adrián Costanzo, maestro, investigador y especialista en musicología antigua. El centro de referencia de la música medieval en España presenta otro curso gratuito para todo tipo de públicos. Tras el éxito de convocatoria del Curso de Artes Plásticas y Música Medieval de Jorge R. Ariza y el de Introducción a la teoría medieval de los modos medievales de Pablo Massa, el CIMM lanza una nueva formación, un curso de solmisación que pretende, una vez más, acercar la música antigua en general y la medieval en particular a todos los interesados en ampliar o comenzar su formación musical.

Durante dos jueves al mes y hasta el próximo mes de junio, Costanzo dará las pautas necesarias para aprender a manejar con la voz la música que nace de los manuscritos eclesiásticos sin ayuda de instrumentos ni maestros. De eso trata la solmisación, un sistema desarrollado por el monje Guido d’Arezzo en pleno siglo X.

Las claves de la solmisación

Antecesor de nuestro actual solfeo, la solmisación se regía por las mismas reglas, la de leer y entonar música nombrando sonidos con monosílabos, que se hizo especialmente popular durante la baja Edad Media y el Renacimiento. Este fue un instrumento didáctico para el aprendizaje de la música durante la baja Edad Media y el Renacimiento. Estaba basado en la utilización de los tres hexacordios: el naturalis, el durum y el mollis. El hexacordio proviene de las seis voces o notas a partir de la primera sílaba de los seis primeros versos del Himno de San Juan.

El curso cuenta con once sesiones y la primera de ellas comienza este jueves 11 de febrero. Las clases se impartirán a las 18:00 horas (hora española) vía online. Las inscripciones están abiertas a través del correo electrónico info@cimmvalldigna.org, poniendo en la línea de asunto ‘Inscripción al curso de Facundo Costanzo’.

Facundo Costanzo

Costanzo está especializado en la enseñanza de la Música en el Renacimiento a partir de los diversos documentos de la época y se formó en la Escuela Superior de Música de la Provincia “José Lo Giudice” de Salta (Argentina). Su trayectoria artística-profesional se orienta hacia la música clásica, la romántica y folclórica. Se ha formado en paleografía y diplomática, es licenciado en ciencias de la información y especializado en archivología, bibliotecología, documentación y museología.

Su formación complementaria lo ha llevado a profundizar en la investigación y difusión de la música antigua, así como a practicar la musicología antigua como ciencia histórica para el estudio de la música en tiempos de la Edad Media, Renacimiento, Barroco y Música Virreinal; la filología en el estudio de los lenguajes antiguos y la paleografía como técnica para la lectura de documentos de la antigüedad. Además, ha dirigido ensambles de Música Antigua y realiza labores de investigación y difusión de la música histórica.

sábado, 6 de febrero de 2021

La teoría y modos medievales llevados a la práctica con el curso gratuito del argentino Pablo Massa en el CIMM

El Centro de Investigación e Interpretación de la Música Medieval (CIMM) de la Valldigna (Valencia) presenta otro curso gratuito para todo tipo de públicos. Tras el éxito de convocatoria del Curso de Artes Plásticas y Música Medieval de Jorge R. Ariza, que comenzó el pasado fin de semana, el CIMM lanza una formación, también online, titulada “Introducción a la teoría medieval de los modos medievales”, a cargo del licenciado argentino Pablo Massa.

En él se podrá conocer la representación del espacio sonoro y la introducción a las notaciones musicales propias de la Edad Media. El curso cuenta con siete sesiones y la primera de ellas arrancará el próximo 13 de febrero. A ella le seguirán nuevos encuentros digitales con Massa el 27 de febrero, 13 de marzo, 27 de marzo, 10 de abril, 28 de abril y 22 de mayo. Las clases se impartirán de 18:00 a 19:00 horas (hora española)

Todas las clases se impartirán vía online y contarán con tres clases de una hora de duración. Las inscripciones están abiertas a través del correo electrónico info@cimmvalldigna.org, poniendo en la línea de asunto ‘Inscripción al curso de Pablo Massa.

Teoría de la música y los modos medievales

En este curso se propone ofrecer un breve panorama de las formas y mecanismos de los diversos sistemas de signos musicales de la Edad Media. Para ello, el alumnado analizará las maneras de concepción y representación gráfica del espacio sonoro a través del examen de manuscritos de los siglos X al XIV. En él se tomará conciencia además de la estructura y el vocabulario teórico a través de ejemplos sonoros y escritos de diversos repertorios, entre otros, el canto litúrgico, las Cantigas de Santa María o laudas. 

Pablo Massa

Pablo Massa (Buenos Aires, Argentina) es Licenciado en Artes (Música) por la Universidad de Buenos Aires. Actualmente participa de varios proyectos de investigación radicados en dicha universidad. Realizó estudios de armonía y composición con Guillermo Graetzer y de violín con Rafael Wainhaus.

Ha publicado estudios sobre música antigua en revistas especializadas en Argentina y España. Ha compuesto música de cámara, coral y cinematográfica. Ha integrado diversos conjuntos vocales con los que se ha presentado en salas de la Argentina, Uruguay, Francia y Alemania. En 2013 estrenó una ópera, de la que es compositor y libretista, en el Centro de Experimentación del Teatro Colón de Buenos Aires.

lunes, 1 de febrero de 2021

Rodrigo Rodriguez acompaña con la flauta japonesa shakuhachi el canto de las ballenas

El músico de shakuhachi y productor musical, ha lanzado su nuevo tema bautizado como Dancing Whales donde hace uso de los sonidos del majestuoso mamífero acuático. Se trata de una composición para piano clásico, orquesta y la flauta medieval de Japón, el shakuhachi. El producto es una obra emocional, donde las líneas melódicas de este instrumento milenario se ven entrelazadas con los cantos del cetáceo.

El shakuhachi es una flauta japonesa que se sujeta verticalmente como una flauta dulce en lugar de como la tradicional flauta travesera. Era utilizada por los monjes de la secta Fuke Zen, seguidores del budismo zen, es su práctica ritual del Suizen (meditación mediante el soplado).

Rodrigo Rodriguez con esta obra ha pretendido rendir un a estos reyes de los mares, con el objeto de recabar la sensibilidad y el respeto por las ballenas, y contribuir de esta manera a su defensa y preservación.