sábado, 28 de febrero de 2026

Un homenaje a Galicia a través de sus músicas históricas



Galiza Eterna. Early Galician Music Miguel Ulla y Fernando Reyes HR Recordings

El contratenor Miguel Ulla ha dedicado su último disco a su patria gallega, algo que tiene un precedente cuando el pasado año cuando publicó Galician Lullabies, una bellísima selección de nanas tradicionales y otras piezas relacionadas con la infancia, aderezadas con temas instrumentales para tiorba. En el caso que nos ocupa, Galiza Eterna, su objetivo ha sido presentar un colorido recorrido por los sones de la región, desde las formas medievales asociadas a la cultura trovadoresca, hasta la obra del músico barroco Diego de las Muelas, maestro de capilla en Santiago de Compostela a principios del siglo XVIII, pasando por elementos procedentes del cancionero popular. Lejos de ser un compendio riguroso de música gallega, supone un llamativo collage de sonidos procedentes de épocas y orígenes dispares capaz de sumergirnos en toda la grandeza de esa tierra maravillosa.


La voz de Miguel Ulla y las cuerdas pulsadas de Fernando Reyes vuelven a colaborar en esta iniciativa siguiendo la estela de producciones anteriores, como la dedicada a las cantatas espirituales de Leonardo Leo y también la grabación de las creaciones que llevó a cabo el joven Handel en Italia. El planteamiento en este caso es similar: la interpretación desnuda basada únicamente en la voz y la cuerda pulsada que permite apreciar el verdadero valor de cada pieza sin adornos ni ornamentación.


Ulla inició su formación musical en 2007, con siete años, en el Conservatorio Profesional de Música de Coruña (CMUS), donde estudió percusión, canto y clave. En paralelo entró a formar parte del Coro de Niños Cantores de la Orquesta Sinfónica de Galicia, donde destacó como solista en numerosas ocasiones. Su siguiente etapa de aprendizaje se centró en la especialidad de Canto Histórico en la Escola Superior de Música de Catalunya (ESMUC) y en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid (RCSMM). Por su parte, Fernando Reyes comenzó en la música como niño cantor en la Escolanía de la Catedral de Santiago de Compostela, para, posteriormente, especializarse en los instrumentos antiguos de cuerda pulsada en el Conservatorio de Toulouse (Francia) y en la Staatliche Hochschule für Musik de Trossingen (Alemania) con Rolf Lislevand, obteniendo el título superior de profesor y el máster en formación artística. Su labor como instrumentista le ha llevado a realizar una intensa actividad de conciertos y grabaciones por toda Europa y,  además, ha compuesto y dirigido la música de diversas obras teatrales y ha publicado varios artículos sobre música antigua, guías musicales y libros-CD.


En palabras de los autores, «Galiza eterna nace del deseo de dar voz al patrimonio musical de Galicia desde una mirada histórica viva y en permanente resonancia con el presente». Esto les lleva a indagar fuentes musicales del Medievo, como son Alfonso X, Martín Codax y el Códice Calixtino, así como otras relacionadas con la propia tradición popular gallega, y también con la creación de compositores barrocos, como Santiago de Murcia y Diego de Muelas. Se trata de un vibrante planteamiento que propone una banda sonora para la terra galega. La interpretación del disco ha contado con reproducciones de instrumentos históricos de las épocas abordadas, como cítolas medievales, tiorbas, laúdes, guitarras barrocas y diversos instrumentos de percusión.


La grabación se abre con la parte medieval del repertorio, en concreto con las Cantigas de Santa María, una larga serie de piezas musicales compuestas en galaico-portugués bajo el mandato de Alfonso X, rey de Castilla y León, que constituyen una colección de canciones monódicas, en notación mensural, en honor de la Virgen María que cantan sus virtudes y narran los milagros alcanzados por intercesión suya. De los más de cuatrocientos cantos, Ulla y Reyes han seleccionado dos, la número 90, Sola fusti, senlleira, y la 100, Strela do día. Por otra parte, Galiza eterna incorpora la que es sin duda la cantiga de amigo más famosa del trovador Martín Codax, Ondas do mar de Vigo. Han llegado a nosotros hasta siete de este tipo de composiciones de Codax, cuya letra se pone en boca de una enamorada que espera a su amado en una ermita o a la orilla del mar. Finalmente, también están presentes en el disco varias piezas pertenecientes al Códice Calixtino, un manuscrito iluminado de mediados del siglo XII, que se conserva en la catedral de Santiago de Compostela, y en cuyos apéndices presenta música polifónica. Precisamente, el segundo apéndice se abre con una de los temas que han sido incluidos en la grabación, Dum Pater Familias, el himno de los peregrinos de Santiago.


De la parte más tradicional del disco destacan varios temas procedentes del Cancionero Musical de Galicia, una colección que fue recopilada por el folclorista Casto Sampedro Folgar a finales del siglo XIX. La obra recoge danzas gallegas incluyendo la letra y la música. Esto nos conduce hasta el guitarrista y compositor barroco Santiago de Murcia, que entre los libros que escribió de música para dicho instrumento se encuentra el Códice Saldívar n.º 4 que contiene las Folías Galegas incluidas en Galiza eterna.


La obra se cierra con dos piezas del compositor conquense del siglo XVIII Diego de la Muelas. Su relación con Galicia parte del hecho de que ejerció de maestro de capilla de la catedral de Santiago entre 1719 y 1723. Dicho templo alberga seis moteles suyos, cuatro salmos, una lección de difuntos, cuatro salves y un himno. Precisamente, Ulla y Reyes han elegido como colofón del disco dos motetes que se cantaban los domingos de cuaresma y de adviento, respectivamente.


Galiza eterna es un emotivo canto a una tierra cuyos ecos se pierden en las profundidades del tiempo y pone en evidencia que la música antigua y la música tradicional con frecuencia han corrido de la mano a lo largo de toda la historia.



lunes, 23 de febrero de 2026

Cantos medievales a la estrella que guía al peregrino



Vidimus Stellam Les Trouveurs La Tendresa Records

La Edad Media siempre ha ocupado un lugar destacado en el imaginario popular como una época semi fantástica de caballeros en armadura, princesas y castillos, muy alejada de la realidad europea de los siglos V al XV. En el terreno musical ocurre tres cuartos de lo mismo y es frecuente añadir el adjetivo medieval a los sonidos creados por grupos de música pop que, o bien interpretan con instrumentos acústicos, o que a las guitarras eléctricas le suman una gaita, una flauta travesera o un violín. Es por ello que resulta reconfortante cualquier intento de presentar la música del medievo tal y como fue, con respeto historicista y recurriendo a las fuentes originales, como ha hecho el dúo francés Les Trouveurs en su ópera prima Vidimus Stellam.


Este conjunto vocal está formado por Mathias Lunghi y Camile Macinenti y resultó ganador de la edición 2025 del certamen de música antigua Before Beethoven Emergents, creado por la soprano valenciana Èlia Casanova. El concurso se enmarca dentro de la iniciativa Before Beethoven Project, una ambiciosa actuación cultural que tiene por objeto acercar la música y la cultura anterior a Beethoven a Valencia a través de un festival, formación y un concurso para artistas emergentes. Todo ello con el ánimo de generar una programación estable de música antigua. El galardón ha permitido a Les Trouveurs grabar un disco con la compañía discográfica La Tendresa Records que ha sido publicado a principios de este año.


Vidimus Stellam, el título de esta obra, alude a los cantos de peregrinación medievales extraídos de los manuscritos de la época -como el Códice Calixtino o el Llibre Vermell de Montserrat-, a menudo relacionados con la Stella Maris y el misticismo mariano. De esta forma, la grabación incluye himnos, antífonas, virelai y conductos, una variada muestra de música religiosa y, en general, cánticos que invocan la espiritualidad.


A pesar de su juventud, los integrantes de Les Trouveurs hacen gala de una sobresaliente capacidad para interpretar estas melodías medievales. Vale la pena leer el dictámen al respecto del jurado que les otorgó el premio: «con solo dos voces llenaron la sala con sus timbres aterciopelados a la vez que armónicos y no demasiado impostados, como requiere ser el “cantor” en este tipo de repertorio medieval. El variado repertorio presentado permitió escuchar la monodia perfecta de dos voces que se fundían en una sola y una serie de polifonías en las que la afinación pitagórica fue bastante precisa».


Mathias Lunghi y Camile Macinenti han estudiado canto lírico en conservatorio, pero han desarrollado su relación musical en la Schola de la Sainte Chapelle, el máster de interpretación de música medieval de la Universidad de la Sorbona, y en el célebre conjunto galo Alla francesca. Como dúo profesional comenzaron en el verano de 2023, y, desde entonces han tenido la oportunidad de actuar en el Hôtel de la Marine (París) en el marco de las exposiciones Trésors médiévaux du Victoria and Albert Museum y Le goût de la Renaissance, en el Festival de Musiques Médiévales en Essonne 2024 (Francia) organizado por la asociación Sine-Cum, en el programa musical de la Basílica de Saint-Denis (Francia), así como en el FestRibAlt 2024. En septiembre de 2024, participaron en el concurso Generación SMADE durante la Semana de Música Antigua de Estella, obteniendo el primer premio («Revelación SMADE») y el premio del público («Aplauso SMADE»).


El repertorio incluido en el disco Vidimus Stellam está íntegramente compuesto por piezas procedentes de manuscritos musicales de la Edad Media. No podía faltar dentro de esta grabación sobre la peregrinación el Codex Calixtinus de la catedral compostelana del que se han extraído un himno peregrino, dos conductos y un organum. Con el mismo número de temas está representado el denominado Manuscrito de Florencia, un documento de principios del siglo XIII de monodía y polifonía no litúrgica. Del Llibre Vermell de Montserrat, Les Trouveurs interpretan el vilerai Stella Splendens, una canción polifónica que alude a una estrella que guía el camino, y, del Códice de Huelgas, el conducto O gloriosa Dei Genitrix. Finalmente, el programa incorpora una antífona del Antifonario de Harther del siglo X, y un ofertorio del manuscrito francés Graduale di Albi del siglo XI.


Les Trouveurs ofrecen en este su primer disco una sobrada muestra del poder expresivo del canto medieval y de su capacidad para transmitir un soplo de espiritualidad al oído de aquel que lo escucha.





lunes, 9 de febrero de 2026

Una justa reivindicación de la música de Francisco Guerrero



Inaudita música - Francisco Guerrero A5 Vocal Ensemble

El quinteto vocal A5 vuelve en su nueva grabación a dejar bien patente su devoción por la obra del hispalense Francisco Guerrero. A pesar de que su repertorio en directo presenta un marcado sesgo por los madrigales de Claudio Monteverdi, este polifonista renacentista siempre se abre paso en él exigiendo protagonismo, pues, como explica Julio López Agudo, director de la formación, es el músico más demandado por los programadores de sus recitales. De esta forma, la breve discografía del grupo hasta el momento está íntegramente dedicada a la figura de Guerrero: en 2022 grabaron Ave virgo, una selección de motetes en su mayoría, y ahora el volumen que nos ocupa, Inaudita música, que, aunque fue publicado en edición digital para redes en 2024, acaba de ver la luz en soporte físico.


Francisco Guerrero ha sido históricamente uno de los compositores más valorados del país y constituye -junto con Tomás Luis de Victoria y Cristóbal de Morales- la cumbre de la polifonía española del siglo XVI. Es el músico de lo divino por antonomasia: “nunca el sentimiento cristiano en música tuvo una expresión más justa”, dijo de su creación el musicólogo Rafael Mitjana. Y el propio Guerrero lo corrobora en el prefacio de una de sus obras: “en verdad siempre tuve la costumbre y perseguí el objetivo de no acariciar con mis cantos los oídos de las personas piadosas, bien al contrario, lo que tengo en mayor estima, es animar sus almas a la devota contemplación de los sagrados misterios”.


A pesar de que la carrera de Francisco Guerrero estuvo fuertemente unida a su ciudad natal, dado que ejerció diversos cargos como músico en la catedral hispalense, incluido el de maestro de capilla, su actividad profesional le llevó a distintos lugares de la península ibérica, y también de Europa, en concreto a ciudades como Roma y Venecia, en donde imprimió algunas de sus obras. Igualmente merece comentar la peregrinación que realizó a Tierra Santa con casi sesenta años, que está descrita en su libro El viaje de Jerusalén, que hizo Francisco Guerrero, racionero y maestro de capilla de la santa iglesia de Sevilla, publicado en 1590. En él cuenta cómo desde joven el componer “chanzonetas y villancicos” alabando el nacimiento de Cristo y a su madre la Virgen le acrecentaba “el deseo de ver y celebrar en aquel sacratísimo lugar estos cantares en compañía y memoria de los ángeles y pastores que allí comenzaron a darnos lección de esta divina fiesta”. Resulta notable la devoción de este compositor que le llevó a que incluso su obra profana tiene un sesgo religioso, como es el caso de los denominados madrigales espirituales.


Formado en 2014 en Sevilla, A5 Vocal Ensemble está compuesto por las voces de Teresa Martínez León, Raquel Batalloso Manzano, María Jesús Pacheco Caballero, Julio López Agudo y Alejandro Ramírez Sola. En este disco han participado también Manuel Pascual (cornetas), José Arsenio Rueda (bajón) y Álvaro González (órgano). En principio, los programas que llevan a cabo se centran en la música del Renacimiento y del Barroco, y una de las iniciativas más memorables que han acometido ha sido interpretar en sus directos todas las obras a cinco voces incluidas en los ocho libros de madrigales que publicó en vida Claudio Monteverdi, una empresa que llevaron a cabo entre 2016 y 2022, año en que estrenan las piezas pertenecientes a los libros séptimo y octavo. Esperamos sinceramente que algún día decidan grabar este proyecto tan maravilloso.


Si el primero estuvo dedicado a los madrigales espirituales y a los motetes de Guerrero, este nuevo disco de A5 vuelve a incluir varios motetes, pero además presenta una misa completa, In te Domine Speravi. De Francisco Guerrero han llegado hasta nosotros dieciocho misas, y la que nos ocupa pertenece a su Liber primus missarum publicado en 1566. El volumen está dedicado a Sebastián, rey de Portugal, hijo póstumo del infante Juan de Braganza y nieto del rey Juan III, en quien el autor alaba la egregia piedad y afición para el culto litúrgico en un rey adolescente, que gobierna con su ilustre abuela, en bien del esplendor musical en todas las basílicas y templos. Este primer libro de misas contiene nueve misas, cuatro a cinco voces y cinco de ellas a cuatro, y tres motetes, entre ellos Ave virgo, grabado por A5 Vocal Ensemble en su primer disco del mismo nombre. In te Domine Speravi es una misa parodia, es decir, que está inspirada en otra pieza, probablemente un motete que conocía Guerrero, pero que no ha podido ser identificado. Por cierto, parece ser que ésta es la primera grabación mundial de esta pieza.


Francisco Guerrero es el polifonista español que tiene en su haber el mayor número de motetes, ciento diez en total. La grabación Inaudita música incluye seis, tres motetes denominados “de santoral”, otros dos de “tempore et alia” y uno de tema cristológico. Entre los primeros, basados en el santoral litúrgico y religioso, figuran Gloria et honore, dedicado a la fiesta de la Transfiguración del Señor, Magne pater Augustine, para el día de san Agustín, y Hic est discipulus, que conmemora la festividad de san Juan Apóstol.


Por otro lado están los motetes de Guerrero clasificados como de tempore et alia,  que abarcan las composiciones de las fiestas ordenadas según el calendario eclesiástico acorde con la Iglesia cató­lica después del Concilio de Trento, unidos a los de carácter penitencial y de alabanza o exaltación. El disco incluye en esta categoría In illo tempore cum sublevasset y Quomodo cantibus. Finalmente, el motete Ascendens Christus in altum es de carácter cristológico y su texto está basado en el responsorio VI de la fiesta de la Ascension del Señor. Al igual que en el caso de la misa, exceptuando Quomodo cantibus, es la primera grabación mundial de estos motetes.


Hacen falta discos como Inaudita música para recuperar la obra de Guerrero y equipararla en importancia a la de Morales o Victoria, y para poder permitirnos el gozar de todo el misticismo y la serenidad de espíritu que transmite.