martes, 15 de septiembre de 2015

Ensemble 4/4: “Un salto de fe” en Sigüenza

Siempre se ha dicho que la voz humana es el instrumento más perfecto que existe y,  efectivamente, cuando escuchas en acción a un conjunto vocal como Ensemble 4/4 te das cuenta de toda la verdad que encierra esa frase tan manida. Básicamente, un grupo de ocho voces bien templadas y articuladas pueden crear unas texturas de armonía tan sublimes que son difícilmente alcanzables por los ingenios sonoros que hemos ido desarrollando a lo largo de la historia de nuestra especie.

El pasado sábado 12 de septiembre tuvimos el placer de volver a disfrutar de una de esas maravillosas veladas musicales que tienen lugar en el edificio románico que antaño fue la iglesia de Santiago de Sigüenza, esta vez con el combo arriba citado, Ensemble 4/4, una agrupación dedicada al canto que repite en el mismo escenario por tercera vez.

Ellos y ellas se definen como un grupo en el que figuran varios arquitectos y médicos, una abogada, una filóloga y una licenciada en bellas artes, a los que une el interpretar la música que les apasiona y el placer de compartir esa emoción con la audiencia. Y doy fe que esto último lo consiguen con su interpretación, hasta el punto de producir escalofríos en la espalda con algunas de las piezas que cantan de lo bello de su puesta en escena.

A diferencia de su anterior visita a la ciudad del Doncel, en la que trajeron un programa basado en el madrigal,  en esta ocasión han optado por una propuesta tan arriesgada como interesante: contraponer piezas de música antigua con otras de música contemporánea, manteniendo como nexo común entre todas ellas el espíritu religioso de las composiciones. De esta forma surge Un salto de fe, el espectáculo con el que nos deleitaron el sábado.

Pudimos escuchar, por una parte, magníficas versiones de obras del siglo XVI de Palestrina, Byrd, Tallis o Arcadelt, que iban siendo combinadas en el programa con temas de compositores vivos como Alexander Campkin o Thomas Jennefelt, así como de otros pertenecientes al siglo XX, como Francis Poulenc.

Especialmente estremecedora resultó la interpretación que realizó el Ensemble de la pieza coral Warning to the Rich (1977) del sueco Jennefelt, un tema evidentemente difícil por sus constantes cambios y que presenta, a pesar de su origen escandinavo, una abierta influencia de la música negra norteamericana y un sano componente de crítica social anticapitalista.

Desde el punto de vista religioso, resulta interesante la inclusión en el programa de dos músicos británicos que sufrieron las tensiones y contradicciones que surgen entre el catolicismo y el culto anglicano durante el reinado de Isabel I, William Byrd y Thomas Tallis. Un periodo fascinante en la historia de Inglaterra en el que un músico arriesgaba hasta la vida por mostrar una devoción papista.

También resultó emocionante la versión de la bella Gózate, Virgen Sagrada, llevada a cabo por la parte femenina de Ensemble 4/4, que pertenece al Cancionero del Duque de Calabria.

Como en otras ocasiones, no nos queda más que agradecer a la Asociación de Amigos de la Iglesia de Santiago, organización responsable de la restauración del templo, el que traiga a Sigüenza propuestas artísticas tan interesantes. Hay que subrayar que todos los músicos que actúan en el marco de esta iglesia románica lo hacen sin cobrar y que la recaudación de las actuaciones se destina íntegramente a la reconstrucción del edificio y a su transformación en un centro de interpretación del románico.

jueves, 10 de septiembre de 2015

¿Te gustaría aprender a fabricar una vihuela on line?

Hace unas semanas nos hacíamos eco de una página web dedicada al laúd y a otros cordófonos de época, The Lute and Related Instruments Library. Pues bien, hoy nos volvemos a felicitar del excelente maridaje entre Internet y la música antigua al hablar de otro recurso genial para expertos y aficionados: www.vihuela.com.

Ya sólo lo contundente y escueto del dominio que da, o mejor dicho, omite, el nombre al sitio web, nos da una idea de lo directo de las intenciones de sus creadores, que no son otras que ofrecer una plataforma de teleformación para la construcción de instrumentos. Es una de las propuestas más atrevidas y apasionantes que he visto en lo que a la web y la música se refiere.

Debo reconocer que no he realizado una búsqueda en Google para ver si existen otras webs en el extranjero (en España estoy seguro de que no) que ofrezcan este tipo de servicios tan acordes con la cultura digital y que sepan aprovechar todo lo bueno que tiene la tecnología, pero estoy convencido de que es una iniciativa muy innovadora.

La página está dedicada a la vihuela de mano, la vihuela de arco, la viola da gamba y el arpa. La oferta principal son cursos de construcción de instrumentos a través de una plataforma de formación on line Moodle, un soporte harto conocido en el campo de la innovación educativa a través de tecnología.

El aprendizaje de la fabricación de una vihuela, o incluso de una guitarra, parte de materiales a los que accede el alumno a través de Internet, como planos, vídeos demostrativos, fotografías que documentan exhaustivamente el proceso y textos históricos que encuadran al instrumento en su época y documentan tanto su génesis como la forma de interpretación. Adicionalmente, el alumno puede desplazarse a Zaragoza para recibir tutorías presenciales en las que aclarar conceptos o resolver dudas.

La filosofía de este tipo de formación parte del aprendizaje colaborativo en la que cada alumno es receptor de conocimiento y a la vez fuente del mismo para sus compañeros. A su vez, el formato digital permite individualizar la enseñanza de forma que el propio alumno establezca su propio ritmo de aprendizaje.

Otro aspecto importante de esta página web es la oferta de instrumentos, -violas da gamba, vihuelas y arpas-, que se construyen bajo demanda tras conocer las aspiraciones del músico que va a interpretarlos. El diseño y la fabricación suelen estar basadas siempre en instrumentos originales o en la iconografía, es decir en cuadros de época en los que aparecen las piezas, que son reproducidas fielmente por los lutiers.

Resulta también interesante la posibilidad que plantea la web de asistir a cursos presenciales de diversos aspectos musicales de la mano de reconocidos profesionales del campo de la música antigua, entre los que figuran nombres como Fernando Marín (vihuela de arco), Nadine Balbeisi (canto) o Eugène Ferré (vihuela de mano).

Se trata sin duda de una apuesta interesante que puede abrir muchos caminos para el desarrollo de la relación entre la música antigua y las nuevas tecnologías.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Sermisy, Janequin y la chanson francesa

La primera mitad del siglo XVI conoció en Francia el florecimiento del género musical conocido como chanson que se erige como un verdadero estilo secular nacional. Se trata de un giro hacia la sencillez y la libertad de las formas que ya había conocido la poesía de la época, cuyos pasos sigue la música.

Todo este movimiento arranca durante el reinado de Francisco I, entre 1515 y 1547, un periodo de intenso intercambio cultural con la vecina Italia, impulsado no poco por la inclinación del monarca hacia las artes. La importación de publicaciones musicales de la península itálica y la presencia de sus músicos en la corte francesa es una constante.

Un primer elemento que determina el nacimiento de la chanson es la ruptura con las formas poéticas anteriores que efectúa Clément Marot, huyendo del formalismo en pos de una versificación más libre. Básicamente, Marot utiliza un lenguaje más coloquial en sus composiciones y acorta las estrofas, sin que esta simplificación implique caer en formas métricas estereotipadas. Otra de sus innovaciones consistió en la alternancia de rimas masculinas y femeninas, algo que quedó como un rasgo distintivo de la poesía francesa.

Los músicos de la época abrazan la nueva poesía con ansia de renovar la música y alejarla de los viejos cánones empleados por Josquin des Prez. Se trataba de acercar las canciones a la naturalidad del habla humana huyendo de clasicismo formal que encorsetaba las piezas.

Pero hay otros factores apoyan el alumbramiento del género, como la influencia de la frottola italiana y su estilo de acordes y tratamiento silábico. El hecho de que los compositores flamencos comenzasen a escribir chansons y que éstas se divulgasen a través de publicaciones italianas contribuyeron sobremanera al desarrollo y la difusión de esta forma musical.

La popularidad que progresivamente fueron adquiriendo estas canciones llevó a su edición por parte de los impresores franceses, siendo el más renombrado Pierre Attaignant, quien entre 1528 y 1552 lanzó hasta cincuenta colecciones de piezas, en torno a 1.500 canciones en total. Las transcripciones para laúd solo y para voz acompañada de laúd proliferaron por Francia e Italia.

Dos nombres emergen en la composición de chansons: Claudin de Sermisy y Clément Janequin.

Sermisy entró a servir en la corte a la edad de dieciocho años y llegó a ejercer de director auxiliar de la capilla real de Francisco I, con el que viajó a Italia en 1520. Dejó una importante obra religiosa compuesta por tres libros de motetes, once misas y una Pasión, aunque es principalmente conocido por sus entre cerca de doscientas chansons. De hecho, protagoniza la primera colección editada por Attaignant con diecisiete de las treinta y un piezas que contiene.

Las canciones de Claudin de Sermisy suelen tener bellas melodías que declaman las palabras del texto de una forma silábica. Frecuentemente utilizaba la estructura de rima ab-ab-cc-d.

Más famoso aún que Sermisy fue Clément Janequin, el otro gran compositor de chansons de la época. Tras servir a distintos nobles y miembros del clero, Janequin obtiene del monarca Francisco el título de compositor en ejercicio, siendo el primer músico que ostentó tal honor. Pierre Attaignant publicó sus doscientas ochenta y seis chansons, cuyas formas son variadas: desde las que son similares a las de Sermisy hasta las que recurren a la imitación y al canon.

Uno de los tipos más característicos de Janequin es la chanson descriptiva, entre las que destaca La Guerra que presenta un fresco sonoro de la batalla de Marignan y que incluye todo tipo de efectos onomatopéyicos, como la imitación de las fanfarrias, el galope de los caballos, las trompetas…

Como anécdota para acabar, Rabelais menciona tanto a Sermisy como a Janequin en el catálogo de compositores famosos del Libro IV de Gargantúa y Pantagruel.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Introducción al gran Juan Blas de Castro de la mano de Cantar alla Viola

Dentro de este maravilloso proceso de recuperación del Barroco musical español que vivimos en la actualidad -por desgracia tan ausente para el gran público-, a los esfuerzos de conjuntos como La Galanía o Accademia del Piacere, tenemos que sumar el espléndido trabajo que nos presenta Cantar alla Viola dedicado a uno de los más importantes compositores de tonos humanos de nuestro siglo XVII, Juan Blas de Castro, que lleva por título The Complete Polyphonic Works of Juan Blas de Castro.

El interés de las grabaciones de este dúo, compuesto por la soprano Nadine Balbeisi y el violero Fernando Marín, ya había quedado patente en los espléndidos discos que dedicaron a los libros de ayres de los músicos ingleses William Corkine y Robert Jones, protagonistas de una época en la que la viola da gamba y la lira-viola estaban sustituyendo a laúd como instrumento de acompañamiento del canto.

Nuestro Juan Blas de Castro, el protagonista de la nueva aventura de Marín y Balbeisi, fue contemporáneo de Corkine y de Jones, y a pesar de que su vida no está excesivamente documentada, sabemos que fue un músico del más alto prestigio en su época que gozo de la admiración y amistad de figuras de la talla de Lope de Vega y Tirso de Molina.

Es el propio Lope, su amigo personal, el que pone el talento de Blas de Castro a la máxima altura cuando escribe en La Filomena los versos:

“Las ninfas os harán ricos altares,
yo villancicos y Juan Blas los tonos
que cantarán en voces singulares.”
Nos ilustra sobre un proceso de trabajo en el que él, Lope, escribe el texto y Juan Blas se encarga de la música, un tándem que parece que fue común en la música escénica del Siglo de Oro. También en El acero de Madrid menciona Lope de Vega a su amigo y colega:

“Arroyuelos cristalinos,
ruido sonoroso y manso
que parece que corréis
tonos de Juan Blas cantando,
porque ya corriendo aprisa
y ya en las guijas despacio,
parece que entráis en fugas
y que sois tiples y bajo.”
Lo cierto es que el XVII es el siglo de la palabra; la música se somete y conjuga con la poesía. Por ello, no es extraño que poetas y músicos uniesen sus fuerzas para desarrollar las obras más sublimes.

De la vida de Juan Blas de Castro sabemos que era originario de Aragón, que nació en 1561 y que en su juventud fue gran amigo del Fénix de los Ingenios. Al igual que Lope y Calderón, en un momento de su vida renunció al mundo y abrazó el estado eclesiástico, más o menos en la primera década del siglo XVII.

El denominado Tono Humano del Barroco español es cualquier pieza musical con un texto profano para una o varias voces, que se diferencia del Tono Divino en que éste lleva una letra de contenido religioso. Juan Blas de Castro, junto con Juan de Palomares, es uno de los principales compositores de tonos humanos de la época y su obra aparece en los cancioneros de entonces, como el de Sablonara, que incluye 18 de sus piezas.

Por desgracia, el incendió que en 1734 asoló el Alcázar de Madrid destruyó, además de varias obras maestras de Velázquez,  la mayor parte de los archivos de palacio, entre ellos los fondos de la Capilla Real, que guardaban las obras interpretadas en los espectáculos y fiestas de  la corte, por lo que puede haber una gran parte de la obra de Blas de Castro que nunca llegará a nosotros (se cuenta que dejo setecientos setenta y un tonos escritos a su muerte).

En todo caso, Cantar alla Viola nos acerca en su disco veinte temas que nos ofrecen una rica panorámica de la calidad de la obra del compositor y de los textos que la acompañan. La belleza serena y naturalista que transmite la ejecución de Fernando Marín y Nadine Balbeisi nos transporta inconscientemente a la época en la que fueron escritas las piezas y a esa ansia de retorno a la sencilla vida de los campos desiertos y los arroyuelos cristalinos.

Como nos informan los propios autores, la vihuela de arco y la lira utilizadas en la grabación son copias fieles de los instrumentos de la época, construidas siguiendo las mismas técnicas de entonces. El lutier responsable de su construcción ha sido Javier Martínez de Guadalaviar (Teruel) al que Fernando Marín define como “un poeta de la madera”.

En suma, se trata de una experiencia tan ilustrativa de las formas musicales de la España del Siglo de Oro, como gratificante de escuchar para sumergirse en sus notas pausadas y elegantes. 


lunes, 10 de agosto de 2015

The Lute and Related Instruments Library

Qué duda cabe que  Internet es un inmenso aliado de la música antigua. Nunca antes habíamos tenido tantos recursos de información a mano, ni podido escuchar un registro  musical desde cualquier dispositivo, ni la posibilidad, a través de las redes sociales, de entrar en contacto con los profesionales relacionados con la actividad. Lo arcaico y lo moderno, lo analógico y lo digital, la vieja madera y los anillos de fibra óptica, se compenetran y apoyan mutuamente. Y un ejemplo de las bondades de la red de redes es la página web The Lute and Related Instruments Library, un completo repositorio de recursos para el laúd y otros instrumentos de cuerda pulsada.

Básicamente, se trata de una web que contiene una relación de tablaturas musicales de los siglos XVI, XVII y XVIII para laúd y otros cordófonos, como la vihuela, incluyendo en algunos casos el facsímil  de la obra original.  Se trata de una iniciativa muy valiosa tanto para el profesional como para el aficionado que quiere aprender más o simplemente contemplar la belleza de los libros antiguos de música.

El inventario contiene tanto manuscritos como libros impresos y en ambos casos nos ofrece la relación de recursos, cada uno con información sobre la publicación, y en el caso de que esté disponible, el facsímil de la obra en formato PDF.

La información del sitio web está ordenada en las categorías: Recursos impresos, Manuscritos, Lista de compositores y Literatura secundaria.

En el caso de los Recursos impresos nos encontramos las tablaturas subclasificadas por año y por instrumento. El epígrafe de años las ordena en tres grupos: de 1507 a 1599, de 1600 a 1699 y de 1700 a 1761. La colección se abre cronológicamente con la Intablatura de Lauto de Francesco Spinacino (Venecia, 1507) y se cierra con la obra Divertimento primo per il liuto obligato, due violini e basso de Karl Kohaut (Leipzig, 1761).

En la parte de instrumentos aparecen clasificadas aquellas tablaturas que son para laúdes de distintos órdenes, vihuela o viola de mano, tiorba, guitarra y otros.

Por otro lado, la sección Manuscritos nos lleva a una lista de instituciones ordenadas por país que albergan los recursos ofrecidos, tanto en Europa, como en Latinoamérica, Estados Unidos o Japón.

El tercer apartado es Compositores, que ordena los recursos en función del nombre del autor por orden alfabético. En cada entrada encontramos el nombre del compositor, los lugares y fechas de nacimiento y fallecimiento, y la obra u obras registradas con su facsímil en caso de disponer de él. Hemos podido comprobar que las obras de los siete magníficos de la vihuela española están presentes en la web y todos ellos con sus obras en facsímil, algo que no ocurre con todos los músicos de la lista. Esteban Daza con El Parnaso, Fuenllana con Orphenica Lyra, Milán con El maestro, los tres libros de Mudarra, Narváez y sus Seis libros del delfín de música, el libro de 1552 de Pisador y Silva de la Sirenas de Valderrábano.

La última sección de la web está dedicada a la Literatura secundaria sobre el tema. Se trata de una lista de trabajos académicos publicados desde el siglo XIX hasta el presente acerca de los instrumentos de cuerda pulsada  y sus libros de composiciones. En este caso no se nos ofrece un acceso a los textos y tenemos que conformarnos con las referencias.

En suma se trata de un sitio web adecuado para satisfacer la curiosidad histórica del lector aficionado a la música antigua que también puede ofrecer material de interés para el profesional.

lunes, 13 de julio de 2015

Las violas da gamba de 3Damas en Sigüenza

El pasado sábado 11 de julio volvieron a resonar bajo las bóvedas de crucería de la Iglesia de Santiago de Sigüenza las violas da gamba de Clara Rodríguez y Laura Salinas, acompañando la voz de Patricia Paz. 3Damas, como se han autobautizado para la escena, volvió a traernos la exquisita selección de música europea que nos presentó en ese mismo escenario hace exactamente un año, con algunas felices variaciones.

Aunque las circunstancias no fueron las óptimas, pues el calor extremo que hace este verano planteó serios problemas para mantener las violas afinadas, el sonido fue excelente: muy claro y nítido.

Los instrumentos que utilizaron Clara y Laura, cuatro en total, son obra del lutier José Luis Blázquez, que basándose en modelos históricos, ha creado hasta la fecha dos violas bajo, una soprano de pequeño tamaño y una última de siete cuerdas.

El programa interpretado se articuló en torno a la música de los siglos XVI y XVII, y fue dividido en tres partes: España, Francia e Inglaterra, e Italia.

La parte española estuvo protagonizada por dos recercadas de Diego Ortiz y por tonos humanos barrocos, dos piezas anónimas y Ojos pues me desdeñáis de José Marín. Sonó también una versión de la composición Mille Regretz de Josquin des Prés, tema subtitulado como la Canción del Emperador, pues parece ser que lo escuchaba Carlos V para poder conciliar el sueño cuando sufría cefaleas, mucho antes de que se inventase el paracetamol.

En el bloque franco-británico pudimos escuchar dos piezas procedentes del Manuscrito de Enrique VIII, una recopilación de la importancia de nuestro Cancionero de Palacio para la música inglesa, y dos clásicos del laudista John Dowland, Come Again y Flow My Tears. Por la parte gala, a una bellísima interpretación de Une Jeune Fillette de Chardevoine, se le sumaron dos temas (nuevas incorporacions al programa), el sentido Sé que me muero de amor procedente de la comedia ballet de Moliere y Jean-Baptiste Lully El burgués gentilhombre, y el clásico parisino del XVI Tant que vivray de Claudin de Sermisy, que es el más maravilloso himno al amor que jamás se haya compuesto.

Cerraba la velada la parte del Barroco temprano italiano en donde predominó Claudio Monteverdi y de la que destacaría, por mi gusto personal, Si dolce il tormento.

En suma, asistimos a una velada maravillosa, que aparte de la gratificación del placer de la escucha, nos devuelve el valioso acervo de la música antigua europea, algo que por desgracia a veces parece estar alejado del ciudadano de la Europa del siglo XXI.

Hay que agradecer a la Asociación de Amigos de la Iglesia de Santiago, la organización responsable de la restauración de este hermoso templo románico y organizadora del recital, el esfuerzo continuado que realiza por programar eventos musicales, algo que apreciamos y valoramos como se merece. En el pasado han interpretado entre los sillares del monumento artistas de la talla de Eduardo Paniagua y el vihuelista John Griffiths, por citar tan sólo dos ejemplos.

miércoles, 8 de julio de 2015

3Damas: violas da gamba en el verano de Sigüenza

El próximo fin de semana, del 10 al 12 de julio, tienen lugar en Sigüenza (Guadalajara) las Jornadas Medievales 2015, un evento anual en el que la población vuelve la vista atrás para sumergirse en su pasado y volver a la vida los maravillosos escenarios de su entorno urbano que fueron erigidos entre los siglos XII y XV en su mayor parte. Y dentro del programa de festejos destaca la música antigua a través del recital que el conjunto 3Damas ofrecerá el sábado en el marco románico de la Iglesia de Santiago, situada en plena Calle Mayor.

3Damas está formado por la soprano Patricia Paz y por las violas da gamba de Clara Rodríguez  y Laura Salinas, una formación tan ágil, en cuanto a la capacidad para hacer suyas las partituras ejecutadas, como versátil, por el amplio abanico estilístico que aborda su programa, que atraviesa con fluidez los siglos y las distintas naciones.

Tuvimos la suerte de poder escucharlas interpretar en el mismo escenario el verano pasado y hay que decir que es una experiencia que merece la pena incluso para aquellas personas ajenas a la música anterior al siglo XIX. Tanto el repertorio seleccionado como la frescura en la forma de ejecutar las piezas convierten el evento en un espectáculo de singular sensibilidad y belleza.

3Damas llevan a cabo un recorrido por el Renacimiento y Barroco europeos combinando temas de España, Inglaterra, Francia e Italia. De Josquin de Pres a Diego Ortiz, de John Dowland a Monteverdi: todo cabe en el programa si contribuye a poner en relieve lo singular y maravilloso de la música europea de los siglos XVI y XVII.

Hay que destacar que el escenario elegido para la ocasión, la Iglesia de Santiago de Sigüenza, constituye un marco idóneo, con sus sólidos sillares y sus arcos apuntados, para una velada de inmersión en nuestro pasado cultural, y en cualquier caso, para disfrutar en vivo de una música espectacular.

Sigüenza se halla a tan solo 130 kilómetros de Madrid, la mayoría de los cuales discurren por la autovía N-2, por lo que merece la pena realizar esta excursión, que no excede la hora y media de trayecto, para escuchar a 3Damas, y ya de paso, para sumergirse en las Jornadas Medievales, aunque a decir verdad, en cualquier época del año pasear por su casco antiguo ya supone realizar un sugerente viaje en el tiempo.

3Damas
Sábado 11 de julio de 2015 a las 20:00 horas
Iglesia de Santiago
Calle Mayor
Sigüenza
Guadalajara